Apple ha vuelto a mover ficha en el terreno del audio con el lanzamiento de los nuevos AirPods Pro 3. Esta vez, la compañía no solo presume de un diseño continuista y de mejoras internas, sino que se atreve a añadir una de las funciones más impactantes y prácticas que hemos visto en sus auriculares: la “Traducción en Vivo”. Oh vaya, que no va a funcionar en España.
Y así es, una de las principales novedades de los auriculares de Apple, que promete (ya veremos si cumple, que eso es diferente) convertir lo que alguien te dice en otro idioma directamente en tu oído, en tiempo real, gracias al poder de Apple Intelligence y al audio computacional, no es compatible en muchos países de Europa, el nuestro entre ellos.
Tan solo basta con mirar un poco más de cerca para que la ilusión se convierta en enfado y encontrar los dos problemas graves que empañan el lanzamiento de los AirPods Pro 3 para los usuarios europeos.
- El precio: En Estados Unidos, los auriculares se venden por 249 dólares. Si uno hace la conversión al euro, la cifra queda en poco más de 210 €. Sin embargo, en Europa Apple decide redondear, y nos encontramos con el precio “mágico” de 249 €. Una diferencia de casi 40 € motivada por el IVA europeo, a la que nos hemos acostumbrado, pero que sigue dejando la sensación de que aquí pagamos de más, solo porque sí.
- Sin Live Translation: A la diferencia de precio ya estamos acostumbrados y es algo que hemos asumido, pero lo más irritante es que la gran novedad de estos auriculares no funciona en la Unión Europea. Apple lo dice claramente: si tu cuenta está registrada en un país de la UE, no puedes usar Traducción en Vivo. Y esto es así aunque cumplas todos los requisitos de hardware y software, y aunque el idioma que quieras usar esté en la lista de los oficialmente compatibles.
Lo peor de todo, ‘hablan’ castellano
Sí, el español de España está incluido desde el lanzamiento junto al inglés, el francés, el alemán y el portugués de Brasil. Es decir, el sistema ya es capaz de manejar nuestro idioma. La tecnología existe, está lista y disponible… pero no en la UE. Una restricción artificial que deja a millones de usuarios en Europa con la amarga sensación de haber pagado más por un producto que ofrece menos y quedarse sin sistema de traducción.
Apple no ha dado ninguna explicación oficial. Se especula con que la Ley de IA europea o las regulaciones de protección de datos puedan estar detrás de esta decisión, igual que ha ocurrido con funciones de Meta o Google en el pasado, pero la compañía debería haberlo explicado y no dejarnos con cara de tontos al ver como la nota de prensa de Reino Unido, por ejemplo, sí habla de la función de traducción, mientras que la española y la alemana lo omiten.
La conclusión es clara: hoy en día, los usuarios europeos no solo pagamos un sobreprecio, sino que además recibimos un producto recortado en funciones respecto a Estados Unidos, algo que ya pasaba con los iPhone pero que ahora se extiende a sus nuevos auriculares.
