Llevo unos cuantos días quemando calorías como si fuera Lamine Yamal jugando 4 partidos seguidos. Y, no, no es que sea un Adonis ni me haya matado a correr. Es, simplemente, lo que aparentemente me está diciendo mi smartwatch.
La situación es prácticamente la misma en muchas ocasiones. Termino la sesión con mi reloj y me voy a descansar. Sin embargo, al mirar la pantalla un par de horas después, veo que el mismo me dice que he quemado 2.000 calorías estando sentado en el sofá. Es más, mientras miro la pantalla, el conteo va subiendo.
Y sí, soy consciente de que, tras hacer entrenamiento de fuerza, el proceso de reposo sigue consumiendo calorías, pero no tantas, evidentemente.
¿Por qué mi smartwatch cuenta calorías de más?
Por lo que he investigado, este fallo, más común de lo que parece, y, por lo general, se debe a que el ejercicio no se haya cerrado correctamente en la aplicación. Pero, en otras situaciones, puede que exista un desajuste en los sensores o un error en el registro del algoritmo.
Durante un entrenamiento intenso, las pulsaciones suben y, si el sensor óptico detecta mal el pulso al terminar (ya sea por sudor, porque la correa quedó suelta o por un bloqueo puntual del sistema), el reloj asume que sigues haciendo un esfuerzo máximo y continúa sumando calorías a ritmo de infarto.
Otro motivo habitual es que la actividad se queda en pausa o en segundo plano sin finalizar del todo, el dispositivo mantendrá activo el perfil de alto consumo energético hasta que lo fuerces a parar.
Arregla el conteo de Kcal erróneo
Para arreglar este problema y recuperar las mediciones reales, puedes aplicar las siguientes soluciones:
- Confirma que has acabado el entrenamiento. Asegúrate de mantener presionado el botón de parada hasta que aparezca el resumen final de la sesión en pantalla. No te limites a pausarlo, ya que la app seguirá registrando la actividad como sin acabar.
- Limpia los sensores posteriores. El sudor acumulado, la grasa corporal y la suciedad pueden causar errores en la lectura del sensor óptico infrarrojo. Pasa un paño suave de microfibra seco o ligeramente humedecido por la base del smartwatch tras cada sesión.
- Ajusta la correa adecuadamente. Un reloj demasiado flojo se mueve con el traqueteo y deja pasar luz externa hacia el sensor, provocando falsos datos de frecuencia cardíaca. Llévalo pegado a la muñeca, un par de dedos por encima de la muñeca.
- Reinicia el dispositivo. Un simple reinicio libera la memoria caché y detiene cualquier proceso colgado que mantenga activo el algoritmo de alto consumo.
- Verifica los datos biométricos. Entra en la app del móvil asociada (Samsung Health, Apple Salud, Salud de Huawei, Xiaomi Fit, etc.) y revisa tu peso, altura y edad. Un dato mal puesto desconfigura el cálculo del gasto calórico basal y activo.
- Actualiza el firmware. Revisa si hay actualizaciones de software pendientes. Los fabricantes suelen corregir estos fallos de calibración y algoritmos en sus parches periódicos.
Si tras aplicar estas soluciones el smartwatch sigue sumando miles de calorías sin motivo, restablece el reloj a sus valores de fábrica. Si, aún así, sigue contando calorías de más, puede que el sensor de pulso sufra un fallo de hardware y tengas que llevarlo a arreglar.
