Durante toda la semana, muchos de vosotros habéis visto el vídeo de una supuesta mujer llorando a lágrima viva porque no sabía que los pagos que hacía con su iPhone, a través de Apple Pay, eran reales. La TikToker llora desconsolada porque se acaba de dar cuenta de que el dinero usado en la app de los de Cupertino es dinero real.
Pro, hablando de lo que es real y lo que no… ¿es verdadero este vídeo? La respuesta s qiuq sí, es un vídeo colgado en TikTok e Instagram por la (ojo, que aquí viene el golpe de realidad) ACTRIZ Y COMEDIANTE Rina Vlamis.
@itstinacolada like guys am i so COOKED ?? young ppl this is crazy watch out my gen-zers this is like lowkey sneaky i feel…how was i supposed to know????? i have to figure this all out now ughhhhhh ihml deadass
Es decir, que el vídeo es real, sí, existe en las redes, pero es una actuación. A todos nos extrañaba que alguien fuera tan iluso como para pensar que Apple pagaba todas tus compras solo por tener un iPhone y la realidad es que este es un sketch interpretado por esta comediante para viralizarse. Y, desde luego, su objetivo se ha conseguido pues son millones de usuarios los que han compartido el clip pensando que era real para reírse de esta estadounidense.
Pero basta con leer la bio de TikTok o de Instagram para ver que en realidad es una actriz que se dedica a hacer comedia, como es el caso, y que muchos de los clips que tiene subidos en dichas redes son similares, donde ella aparece llorando quejándose de algo absurdo. Lo que pasa es que, en esta ocasión, sí que ha colado. Y de qué manera.
No te fíes de todo lo que ves
A día de hoy Internet se ha convertido en la principal fuente de información y entretenimiento para millones de personas. Sin embargo, como acabamos de dejar claro, no todo lo que circula en la Red es real o de confianza. Una gran parte de los videos virales que vemos a diario en plataformas como TikTok, Instagram o YouTube no son espontáneos ni auténticos, sino que están cuidadosamente actuados, editados o incluso montados con el objetivo de captar la atención y generar visitas, como en este caso aludiendo a una supuesta inocencia (e incluso idiotez) de una joven que no sabe cómo funciona la tecnología actual.
La realidad es que el contenido viral suele priorizar el impacto sobre la veracidad. Muchas personas crean situaciones ficticias porque saben que el dramatismo, la exageración o lo sorprendente atraen más clics y, por tanto, más ingresos o fama. Un accidente que parece grabado por casualidad, una broma demasiado medida al milímetro o unas declaraciones increíbles en la calle probablemente han sido planeados de antemano para que parezcan reales.
Y no hace falta recurrir a la omnipresente IA que lo domina todo, ya que, incluso sin el uso de inteligencia artificial, la edición digital permite manipular imágenes y sonidos de manera muy convincente para lograr que el espectador se deje llevar por la emoción o la sorpresa, sin parar a pensar si lo que está viendo es verídico o no.
Vamos, que en la era de las Fake News, también abundan los Fake Jokes.
