Hace unos días hablábamos de cómo ChatGPT, o su mal uso, provocó una grave envenenamiento al se rusado como consejero medico. Casi al mismo tiempo una pareja de influencers se volvió viral… pero no por el motivo que hubieran querido, sino por fiarse a ciegas de la inteligencia artificial de Open AI que, como muchos ya sabréis, no es perfecta.
El resumen del caso, que puede verse en este vídeo, es que perdieron su vuelo a Estados Unidos tras confiar plenamente en la respuesta de ChatGPT sobre los requisitos de entrada al país. Pero, probablemente, el problema no fue que la IA “mintiera”, sino que la pregunta que le hicieron no era la adecuada. Y ahí está la lección que podemos aprender.
@flexcidine_ Nos quedamos en Tierra
La IA no es perfecta, ni nosotros
ChatGPT es una herramienta muy potente, capaz de generar textos, responder dudas y ofrecer información en segundos. Sin embargo, no es un oráculo infalible y hay que saber cómo funciona para aprovecharla al máximo. Esta IA funciona basándose en modelos probabilísticos, es decir, que predice qué palabras son más probables de seguir a otras según los patrones aprendidos. Esto quiere decir que, aunque pueda sonar muy convincente, la precisión depende en gran parte de cómo se le pregunte.
En el caso de esta pareja, la consulta fue algo como: “¿Necesito visado para viajar a Estados Unidos siendo español/a?”. La respuesta de ChatGPT fue “no”, lo cual es técnicamente correcto… si se entiende “visa” como un visado tradicional de larga estancia. Pero lo que no incluyó la respuesta, porque no se le preguntó, es que sí es obligatorio tramitar una autorización electrónica (ESTA) antes de viajar.
Es decir, ChatGPT respondió bien a lo que se le preguntó… pero la pregunta estaba incompleta. Y ahí es donde se generó la confusión, pensando que ChatGPT entiende al 100%% lo que queremos decir y dando por buena cualquier cosa que diga.
Cuando uses la IA debes hacerlo desde la perspectiva de que no es fiable al 100 %, algo que debes tener muy en cuenta a la hora de tomar decisiones importantes. La inteligencia artificial procesa y organiza información de forma impresionante, pero no “entiende” en el sentido humano. No tiene conciencia de lo que omite, ni detecta automáticamente si la pregunta es ambigua. Por eso, la responsabilidad de verificar siempre recae en la persona que consulta
En otras palabras: ChatGPT no se equivoca siempre, pero tampoco acierta por arte de magia. Da lo que le pides, no lo que “deberías” haber pedido y por eso la clave está en formular bien la pregunta. Cuanto más clara, específica y completa sea, más útil será la respuesta. De esta manera te darás cuenta que lo que estos influencers deberían haber preguntado no es si “¿Necesito visado para viajar a Estados Unidos siendo español/a?”, sino, “Qué necesito para entrar en Estados Unidos desde España”.
Aún así, contrasta siempre la información. Especialmente en trámites oficiales, viajes o temas legales.
