Durante los últimos años nos hemos acostumbrado a encontrar móviles muy completos por poco más de 150 euros. Modelos como el Redmi 15, el Galaxy A17 o muchos POCO han demostrado que ya no hacía falta gastar una fortuna para tener una buena experiencia. Sin embargo, esa época podría estar llegando a su fin.
La razón no es un único fabricante, sino una tormenta perfecta que afecta a toda la industria. Primero fue el espectacular aumento del precio de las memorias RAM y del almacenamiento. Ahora se suma otro golpe importante: Qualcomm ha comunicado a sus clientes que subirá el precio de sus procesadores en un porcentaje de dos dígitos para los productos enviados a partir del 1 de septiembre, según una carta a la que ha tenido acceso Bloomberg.
Aunque Qualcomm no ha confirmado públicamente el porcentaje exacto, el mensaje es claro: fabricar móviles será más caro.
Los fabricantes tendrán que elegir entre subir precios… o recortar prestaciones
El procesador es uno de los componentes más caros de cualquier smartphone. Si a eso le sumamos que las memorias LPDDR4X y LPDDR5X han llegado a disparar su precio entre un 70 y un 80 % durante este año, el margen de los fabricantes, especialmente en la gama económica, prácticamente desaparece.
¿Qué opciones tienen entonces marcas especialistas en lanzar móviles baratos como Xiaomi, Samsung, Redmi, OPPO o realme?
La primera es la menos agradable para el consumidor: subir los precios. Un móvil que hoy cuesta 199 euros podría pasar perfectamente a rondar los 249 o incluso los 299 euros.
La segunda consiste en mantener el precio, pero empeorar el producto. Es decir, seguir viendo móviles de 150 euros con solo 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento o procesadores bastante más modestos, como los Unisoc. Una estrategia que ya empieza a preocupar a muchos usuarios.
De hecho, en Reddit ya hay muchas quejas de usuarios que alegan que es el fin de los móviles de bajo coste.
“Prepárate para la muerte de los teléfonos baratos.”
En el mismo hilo, muchos coinciden en que los fabricantes podrían empezar a presentar los móviles de 400 o 500 euros como la nueva gama económica, mientras que los dispositivos realmente baratos perderían parte de sus especificaciones para seguir siendo asequibles.
Otros creen que el mercado de segunda mano también se verá afectado. Si los móviles nuevos cuestan más, los modelos de generaciones anteriores conservarán mejor su valor, haciendo que incluso comprar un smartphone usado resulte bastante más caro que hace unos años.
“Si ahora tienes un móvil decente, haz que te dure todo lo que puedas.”
No todos creen que el panorama sea tan negro. Algunos usuarios apuntan a que fabricantes con un enorme volumen de ventas, como Samsung o Xiaomi, podrían asumir parte del incremento para seguir siendo competitivos en las gamas de entrada.
También se habla de que Android Go podría volver a la vida o que futuras versiones más ligeras del sistema operativo podrían volver a cobrar protagonismo para permitir el uso de hardware más modesto.
La buena noticia es que esto no significa que todos los smartphones vayan a subir automáticamente 100 euros de un día para otro. El precio final depende de muchos factores y cada fabricante decidirá cómo absorber el incremento de costes.
Pero sí parece claro que los años en los que cada generación ofrecía más memoria, mejores procesadores y baterías más grandes sin apenas subir de precio podrían estar llegando a su fin.
