Siempre he pensado en comprar un iPhone. Es cierto que es de los móviles con mejor cámara y rendimiento del mercado, pero hay un detalle que me ha frenado cada vez que lo he considerado: su fragilidad ante las caídas.
No es que no me preocupe tanto la duración de la batería o la velocidad de carga, otros de los puntos débiles de los móviles de Apple frente a otros topes de gama Android, pero es que pienso que el móvil se me va a romper a la mínima. Y arreglar un iPhone es de todo menos barato. Tengo la sensación de que, a pesar de los esfuerzos de Apple por mejorar la resistencia de sus dispositivos, parece que los iPhone simplemente no soportan bien los golpes.
Lo que más me sorprende es que, a pesar de que Apple promociona cada nuevo iPhone como el más resistente hasta la fecha, casi todos mis amigos que tienen uno llevan consigo un dispositivo con la pantalla rota. Cada vez que les pregunto cómo ocurrió, la respuesta es casi siempre la misma: una caída de apenas unos centímetros desde la mesa o el bolsillo. Y esto no es algo que afecte solo a los modelos más antiguos. He visto el mismo patrón en los iPhone más recientes, que supuestamente vienen con pantallas más resistentes y una carcasa diseñada para soportar mejor los golpes.
Además, muchos de estos usuarios prefieren seguir utilizando sus teléfonos con las pantallas agrietadas antes que pagar una reparación que cueste lo mismo que un móvil nuevo de gama media.
¿Se rompen fácilmente los iPhone?
Apple ha insistido en los últimos años en que sus teléfonos son cada vez más resistentes. Con cada nuevo modelo, destacan mejoras como la utilización de Ceramic Shield en las pantallas, que según ellos es más fuerte que cualquier otro vidrio de smartphone. Además, el iPhone 15 Pro, así como su reciente sucesor, por ejemplo, se presenta con una estructura de titanio, un material conocido por su dureza y ligereza. Todo esto suena prometedor en teoría, pero en la práctica, parece que estos avances no han resuelto del todo el problema de la fragilidad, aunque es cierto que lo palian en cierto modo.
Pero, mientras Apple se centra en hacer teléfonos más resistentes, como acabo de decir, muchos usuarios siguen experimentando pantallas rotas tras caídas que, en otros móviles, tal vez no provocarían tanto daño. De hecho, yo soy alguien que cada dos por tres maltrato a mi móvil sacándolo del bolsillo y tirándolo encima de la cama o el sofá, per a veces la gravedad me juega una mala pasada y el móvil acaba en el suelo.
Sí, se que no es forma de tratar un móvil, pero la realidad es que, con los muchos modelos de Android que he probado (desde Samsung a vivo, pasando por Xiaomi y Motorola), nunca he tenido ningún problema. La pantalla o el cuerpo del móvil no sufren daño alguno.
Ahora, ¿haría esto mismo con un iPhone? Por descontado que no. Lo siento, no me termino de fiar.
