Sin duda, los avatares de la telefonía móvil son imparables y he aquí el último capítulo: Pete Lau, el CEO de OnePlus, tiene a las autoridades de Taiwan pisándole los talones. La causa, la indebida contratación de ingenieros de ese país sin contar con el consentimiento del Gobierno.
El asunto, que emerge en 2014, es bastante serio al otro lado del mundo, donde el conflicto de propiedad intelectual y talento entre China y Taiwan llega siempre a cotas máximas. En este caso, la operación se cifra en 70 ingenieros que la firma contrató utilizando su oficina subsidiaria en el territorio donde se producen la mayoría de chips de planeta. Recordemos que esta zona del mundo dispone de un capacidad de producción y de conocimiento muy elevado en la materia y cada una de las zonas es más que celosa del robo de talento por cuestiones obvias.
Un problema de 72 millones
La base que ha sudo la firma supuestamente, para llevara a cabo este plan de robo de ingenieros ha sido nada más y nada menos que 72 Millones de dólares, la firma por su parte alega que eran para contratos relacionados con temas de investigación (un término de por si bastante ambiguo), cuando detrás al parecer estaba la compra o robo de ingenieros. Esta información, que proviene de la entidad Shilin District Prosecutors Office, describe una posible violación de la Ley de Relaciones entre los Pueblos de Taiwán y el Área Continental. Como apuntábamos al principio es quiza la zona del mundo más tensionada en cuanto a robo de recursos humanos de calidad se refiere.
De ser cierto lo que se está publicando, habría una vulneración de la normativa, ya que se que exige una autorización gubernamental expresa para que empresas chinas se puedan hacer con personal de Taiwán para fines tecnológicos. Sin duda que una noticia que pone en liza a la firma, que hasta ahora carecía de mancha alguna en su expediente como empresa.
Cantidades muy elevadas y muchas contradicciones
Las operaciones fraudulentas han sido fijadas por la misma fuente entre los años 2014 y 2022, por lo que ese amplio espacio de tiempo, unido a los ya comentados 72 millones de dólares, podría convertirse en una causa de gran calado, habida cuenta de “las mimbres” que tiene. No conocemos las leyes de la zona pero no se caracterizan por ser suaves si las comparamos con las continentales, por lo que el CEO de OnePlus podría enfrentarse a penas de cárcel. Es decir, hablamos de algo muy serio.
Además de lo anterior, Cheng, sobrenombre con el que los medios del país se refieren a una de las dos personas colaboradoras, ha declarado que solo era responsable de las operaciones fiscales, pero no entendía su desarrollo y admitió que sí estaba allí para desarrollar el software móvil para OnePlus. Es decir, todo un contrasentido de claraciones. Lin, el otro colaborador, ha dicho igualmente hacer todo en nombre de Lau, el CEO, y su misión era liderar el equipo de software. Obviamente estas dos personas intentarán por un lado quedarse al margen y por otro echar la culpa a Lau que es quien deber haber diseñado todo el plan y la sazón es el máximo responsable de la firma.
No es la primera vez
Parece ser que no es la primera vez que ocurre esto, no con OnePlus, sino con el mercado en general, dónde muchas empresas desearían reclutar a ingenieros taiwaneses sin pasar por el control del Gobierno y el acuerdo que Taiwan tiene para con los países de esa zona del mundo. Sin duda que es una zona que podemos definir como «territorio comanche» a la hroa de buscar personal especializado. Por cerrar el tema de OnePlus, el CEO es la punta de lanza, ya que parece ser que además de las dos personas comentadas, hay más gente de menor calado mediático que también están implicadas.
OnePlus, una marca cuando menos curiosa
Le guste o no a la firma, OnePlus es una firma que intentó hacerse un hueco en el consumidor aprovechándose de los medios. Pero no funcionó. En un primer lugar llego con terminales que valían la mitad de precio que los de sus mismas prestaciones, con aquel OnePlus One que costaba solo 300 euros, cuando la competencia pedía 600 por lo mismo. Todos los medios lo dieron al unísono y éxito de ventas, pero qué paso… que los modelos posteriores, a medida que se fueron acercando a los precios de su competencia, se vendían cada vez menos. Fue entonces cuando se diluyó la firma hasta hoy, que apenas mueve décimas de cuota de mercado en España. En medio no podemos olvidar la polémica que hubo porque uno de sus modelos apareció en Hosue of Cars supuestamente porque les molaba a los de la serie… Al final se filtró que la firma podía haber pagado 300.000 dólares por aparecer en la serie con el objetivo, siempre el mismo, de posicionarse como un teléfono moderno y de tendencia… pero como hemos dicho, nada ha funcionado. La firma lleva años a la deriva, ha reposicionado precios, ha perdido toda la autenticidad y, de nuevo, les guste o no, viven bajo el paraguas de OPPO que es quien les pasa la tecnología.
