La llegada del iPhone Air ha generado una gran expectación, pero no es que haya durado mucho. Al final, es más una pieza para presumir que para usar, pues no es un modelo pensado para batir récords de potencia ni para conquistar a los usuarios más exigentes en fotografía, sino para seducir con lo esencial: su diseño.
Con apenas unos milímetros de grosor (5,6, siendo concretos) y un peso pluma de 165 gramos, se trata de un teléfono pensado para quienes valoran la comodidad y la estética por encima de las especificaciones técnicas, ya que ni su batería ni su batería son las mejores del mercado, ni de lejos.
Por eso, si lo que buscas es un teléfono con un grosor reducido, puedes echar un ojo a lo que ofrece la competencia dentro del ecosistema Android. Sin ir más lejos, tenemos a fabricantes de la talla de Samsung y Motorola que llevan tiempo explorando fórmulas igual de atractivas, combinando diseño con especificaciones mucho mejores que las del teléfono de Apple, como bien demuestran el Samsung Galaxy S25 Edge, el Motorola Razr 2025 y el Galaxy Z Flip 7, los principales rivales del iPhone Air.
Samsung Galaxy S25 Edge: el gran rival
El Galaxy S25 Edge es la réplica más directa de Samsung al concepto del iPhone Air: un teléfono ultradelgado y ligero, pero con añadidos que marcan la diferencia. Mientras el Air presume de 5,6 mm de grosor y 165 gramos, el S25 Edge apenas se diferencia en estas cifras, con 5,8 mm de grosor y un peso inferior en 3 gramos, pero ofrece más en lo esencial. Su pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas no solo es más grande, sino que además ofrece una experiencia inmersiva superior en brillo, colores y fluidez.
La cámara también juega un papel crucial: a diferencia del iPhone Air, que limita su versatilidad fotográfica, el S25 Edge incorpora un sistema con lente principal de 200 MP y ultra gran angular, lo que permite capturar desde paisajes amplios hasta retratos llenos de detalle. Además, Samsung añade un altavoz estéreo secundario, conectividad USB ultrarrápida y una carga superior, algo que Apple aún no ha alcanzado en su modelo más delgado.
Otro punto fuerte es el precio real de mercado. Aunque su lanzamiento rondó los 1000 euros, por encima, suele encontrarse con descuentos que lo sitúan alrededor de los 799 euros, mucho más competitivo que los 1219 del iPhone Air.
Samsung Galaxy Z Flip 7: plegable y delgado
El Galaxy Z Flip 7 es, posiblemente, el rival más fuerte del iPhone Air. Aunque su grosor desplegado es de 6,5 mm, apenas un milímetro más que el Air, su mayor ventaja aparece al cerrarlo: se convierte en un dispositivo compacto que cabe en cualquier bolsillo o bolso, algo que el iPhone no puede igualar. Esta dualidad entre portabilidad y funcionalidad hace que el Flip 7 ofrezca lo mejor de ambos mundos.
En fotografía, vuelve a superar al Air gracias a su cámara principal de 50 MP y la posibilidad de usar las cámaras traseras para selfies con calidad profesional, aprovechando la pantalla externa. Además, su batería de 4.300 mAh es considerablemente mayor, lo que se traduce en más autonomía sin comprometer el diseño ultradelgado.
El precio también juega a su favor: aunque su salida fue de más de mil euros, ahora es común encontrarlo en torno a los 800 euros, por debajo del iPhone Air. Esto, sumado a sus siete años de actualizaciones de Android, lo convierte en una opción más duradera y a la par de lo que ofrece Apple con iOS.
Motorola Razr 50 Ultra: la exclusividad por bandera
El Motorola Razr 50 Ultra no solo deslumbra por fuera. Al ser un plegable, ofrece una doble experiencia de uso, siendo compacto y fácil de llevar cuando está cerrado, con una pantalla de cubierta más grande de lo normal, y con un panel más que generoso cuando se despliega.
Es cierto que su grosor es superior, alcanzando los 7,09 mm, y que pesa un poco más, con 189 gramos de peso, pero su conjunto global de especificaciones es mucho más atractivo que el del iPhone Air, con más batería, mejores cámaras y carga rápida.
Es cierto que en potencia puede quedarse un peldaño por debajo (no demasiado, pues monta un Snapdragons 8 Gen 3) peri es que cuesta casi la mitad que el teléfono delgado de Apple, ya que ahora mismo la versión estándar del Razr 50 Ultra parte de 799 euros mientras que la propuesta supera los 1200 euros.
