Hasta ahora, Apple ha mantenido una estrategia de lanzamientos muy estable, a la par que perecible. Cada mes de septiembre, ya sea más cerca de primeros que de finales de mes, suele presentar toda su nueva generación de iPhones en un evento único que suele dar a conocer 4 smartphones más grandes y potentes o más pequeños y comedidos. Lo que pasa es que la maca ha decidido sacudir el avispero y cambiar este planteamiento de cara al año que viene.
Ojo, eso quiere decir que todavía este año podremos conocer todos los modelos de iPhone 17 en septiembre de 2025, momento en que, al mismo tiempo, se presentarán los modelos estándar y los Pro de la nueva gama de la marca. Lo que pasa es que esto puede cambiar de cara a los iPhone 18.
Los iPhone 18 se presentarían en varios eventos
Según podemos leer en medios como The Information y en las publicaciones de varios leakster especializados en la firma de Cupertino, Apple estaría preparando un cambio profundo en su estrategia de producto a partir de 2026, con la llegada de los iPhone 18. En lugar de lanzar todos los modelos a la vez, como ha hecho tradicionalmente, la empresa llevaría el caos (organizado) a su calendario.
De esta forma, en otoño, sobre el mes de septiembre, como hasta ahora, se lanzarían únicamente los modelos de gama alta, es decir, los iPhone 18 Pro y Pro Max. Los modelos estándar, así como una versión económica que sucedería al iPhone 16e, llegarían más tarde, en primavera de 2027.
Esta no es una decisión aleatoria, ya que los iPhone estándar, (y más baratos) dejarían su espacio al primer iPhone plegable de la marca, un dispositivo que ha sido objeto de especulación durante años y que plantaría batalla en una categoría de producto dominada actualmente por Samsung y otras marcas asiáticas.
En términos de precios, no se espera una bajada significativa (al revés, esperamos un aumento por culpa de los aranceles de Trump), pero Apple podría aprovechar esta reorganización de fechas para ajustar su estrategia comercial: lanzar los modelos más caros en momentos de máxima expectación, y los más económicos cuando haya menos noticias de la marca en el mercado.
Apuntando a Android
Este cambio de estrategia podría tener efectos significativos, no solo para Apple, sino para todo el ecosistema de smartphones. Actualmente, muchos fabricantes de Android (incluyendo a gigantes como Samsung, Google y Xiaomi) planean sus lanzamientos insignia para evitar coincidir directamente con el evento de septiembre de Apple o para aprovechar el impulso mediático que genera. Si Apple empieza a dividir su calendario en dos fases al año, estas marcas podrían verse forzadas a revisar su planificación.
Para los consumidores, el impacto de esta nueva estrategia podría ser mixto. Por un lado, alargar el ciclo de lanzamientos permitiría a Apple dedicar más atención a cada producto, diferenciar mejor sus modelos y extender la presencia de sus novedades en los medios, aunque no podemos negar de que existe el riesgo de que los usuarios tengan que esperar más tiempo para acceder a ciertos modelos, especialmente los más asequibles, quienes se podrían decantar por otras opciones de Android.
