Apple nos vuelve a recordar algo que solemos olvidar entre tantos megapíxeles, miliamperios y hercios de pantalla: qué pasa realmente cuando un teléfono como el iPhone 18 Pro Max de casi 2.000 euros falla.
En los últimos días se ha hablado bastante sobre una incidencia de hardware en algunas unidades del iPhone 18 Pro Max. Un fallo que Apple ya está arreglando vía software.
Hemos detectado un problema que afecta a un pequeño número de usuarios de iPhone 18 Pro Max en la red de AT&T y que puede provocar que el dispositivo pierda la señal y no pueda realizar llamadas. Esta semana lanzamos iOS 27.0.1 y recomendamos encarecidamente a todos los usuarios de iPhone 18 Pro Max que actualicen ahora. Además, hoy mismo publicamos una actualización de la configuración del operador. Estas actualizaciones, en conjunto, tienen como objetivo prevenir que se produzca este problema.
Sin embargo, lo verdaderamente relevante no es el fallo en sí, que también es reseñable, sino la manera en la que están gestionando el problema en Cupertino. Y es que, cuando hablamos de Soporte, Apple no suele tener rival.
Al final, un defecto de fábrica le puede ocurrir a cualquiera, desde la marca más humilde hasta la más grande. Desde un fabricante de tecnología a uno de ropa. Por eso es importante saber qué es lo que va a pasarte cuando tu compra no ha salido como esperaba y cuenta con un fallo imposible de solucionar.
Apple responde como deberían hacerlo muchos fabricantes
Sobre este asunto se pronunciaba hace poco el creador de contenido Isa Marcial, dejando una frase bastante demoledora: «Quiero que todos los fabricantes Android copien esto».
@isa_marcial ¡SIN SEÑAL Y REEMPLAZO OBLIGATORIO! Apple admite falla en el iPhone 18 Pro Max: -Apple admitió la presencia de una falla grave de pérdida total de señal móvil en unidades del iPhone 18 Pro Max bajo la red de AT&T. -La compañía lanzó la actualización iOS 27.0.1 para intentar prevenir que el error continúe afectando a más dispositivos.
Y no le falta razón. El servicio posventa forma parte imprescindible de la experiencia de usuario diaria, aunque sea algo que muchos compradores llevamos sufriendo en silencio desde hace años. Por eso es tan importante que Apple también se haga cargo del recambio de piezas o unidades defectuosas.
Apple indica que los usuarios del iPhone 18 Pro Max que ya hayan perdido la señal necesitarán un reemplazo de hardware. Dichos usuarios deben comunicarse con el soporte técnico de Apple o con AT&T, o visitar una Apple Store o una tienda de AT&T.
Y es que, cuando el fallo está en un componente físico, los parches por software no sirven de nada. Nadie que pague una cifra tan alta como la que se paga por un iPhone 18 Pro Max quiere enviar su dispositivo a un taller lejano ni quedarse desconectado durante medio mes. Si la marca reconoce abiertamente que hay un fallo de fabricación, la solución para el cliente debe ser inmediata y transparente. Y en este caso, pasa por el servicio de reparación de la marca.
Esto no significa que la firma de la manzana sea perfecta ni que en el ecosistema Android todo sea un absoluto desastre. Hay marcas con redes de asistencia, pero la experiencia varía demasiado según el fabricante, la tienda donde compraste o la suerte que tengas con la avería.
Por eso hay que darle, en parte, la razón a Isa Marcial. Las marcas Android llevan años compitiendo ferozmente en cámaras, pantallas OLED o velocidad de carga rápida. De hecho, muchas de ellas superan a Apple en estos terrenos, pero su servicio de soporte a veces deja mucho que desear. Y eso, en móviles pensados para durar mucho tiempo, es muy importante.
Al final, ningún fabricante del mercado es inmune a lanzar una tirada con errores. La clave está en asumir la responsabilidad y no trasladarle el problema al consumidor.
Como mínimo, en la gama premium, la garantía de respuesta por parte de la marca, sea cual sea, no debería ser algo extraordinario, sino una parte clave del producto que has pagado.
