El informe anual del INCIBE no deja demasiado espacio para la interpretación. En 2025, los ataques se han dirigido de forma clara hacia la banca digital, con aplicaciones y páginas web financieras encabezando la lista de objetivos del malware en España. Tener esta información en nuestro poder es vital para saber cómo y ante que protegerse.
La consecuencia directa de que el móvil se haya convertido en nuestra principal herramienta para gestionar el dinero es que los delincuentes saben dónde atacarnos. Y no lo decimos nosotros, sino que el propio el INCIBE tuvo que intervenir en más de 122.000 incidentes de ciberseguridad, un 26 % más que en el año pasado. No se trata solo de que ahora se detecte mejor, sino de que hay más actividad maliciosa y ataques más profeionales.
A esto hay que sumar la identificación de cientos de miles de sistemas vulnerables, auténticas puertas abiertas que pueden ser aprovechadas para colarse en redes y robar información sensible.
Lo preocupante es que más de un tercio de los incidentes tuvo como destino entidades financieras, muy por encima de otros ámbitos críticos como el transporte o la energía. El motivo es bastante obvio: robar dinero. Y cuando el acceso a la cuenta pasa casi siempre por una app en el móvil, cualquier fallo de seguridad se convierte en una oportunidad.
Concretamente, se detectaron más de 55.000 casos detectados, lo que representa un 45,3% del total de incidentes gestionados por el organismo en 2025, que van desde troyanos bancarios hasta virus capaces de espiar credenciales o redirigir transacciones. Especialmente preocupantes son los ataques de ransomware, que aunque representan una parte menor del total, siguen creciendo. A esto se suma el fraude online, que ya representa cuatro de cada diez incidentes de seguridad.
Sin embargo, el phishing continúa siendo la técnica más utilizada, con más de 25.000 casos registrados. Correos, SMS o mensajes en apps de mensajería que suplantan a bancos y empresas conocidas siguen poniendo en riego nuestras gestiones desde el móvil.
Ojo con la domótica
Y ojo, que el smartphone no es el único objetivo delos atacantes. El informe del INCIBE pone especialmente sobre la mesa es el papel de los dispositivos conectados del hogar. El 85 % de los sistemas infectados que forman parte de la red doméstica están relacionados con dispositivos IoT: televisores inteligentes, reproductores multimedia, decodificadores, robots de limpieza o incluso electrodomésticos.
Muchos de ellos tienen sistemas desactualizados, contraseñas débiles o directamente carecen de medidas de seguridad básicas. Una vez comprometidos, pasan a formar parte de redes controladas de forma remota por ciberdelincuentes, que las utilizan como puerta de entrada a otros dispositivos de la red doméstica, incluido el smartphone desde el que accedemos a la banca online.
Cómo protegerte
Aquí la culpa no es solo del banco, que también. El usuario tiene una responsabilidad en proteger el acceso a su banco, por ejemplo, manteniendo el sistema operativo actualizado. Piensa que muchos ataques se aprovechan de fallos ya corregidos, pero que siguen presentes en dispositivos sin soporte o con parches pendientes.
Instalar únicamente aplicaciones desde tiendas oficiales y revisar con lupa los permisos sigue siendo una de las barreras más eficaces. Un troyano bancario no necesita un gran hacker detrás, si consigue permisos de accesibilidad o acceso a SMS.
La autenticación en dos factores debe estar siempre activa, y preferiblemente ligada a una app específica o a biometría, no solo a SMS.
También conviene desconfiar sistemáticamente de enlaces que llegan por correo o mensajes, incluso cuando parecen reales.
Solo haciendo esto y usando el sentido común podrás protegerte de los muchos riesgos a los que tu móvil está expuesto.
