La integración de Gemini en Android Auto se planteaba como un paso adelante claro en el uso del coche conectado, dejando atrás a Google Assistant en favor de un sistema más capaz y natural en las respuestas. Sobre el papel sonaba bien, pero las primeras pruebas reales están dejando sensaciones bastante más frías, según leemos en la Red.
Y es que, hay varios usuarios que se quejan de bastantes fallos que llaman la atención, relacionados en su mayoría con la localización del coche. Este hilo de Reddit lo deja bastante claro. En él, un conductor, con Google Maps funcionando correctamente en la pantalla del coche, decidió preguntarle a Gemini por su ubicación. Mientras el mapa marcaba sin errores el punto exacto en carretera, la respuesta del asistente lo situaba en pleno océano Atlántico. Una respuesta que dista mucho de la realidad y que apunta a algún problema en lo que interpreta la IA.
¿Por qué Gemini se pierde?
Lo curioso es que aquí no hay margen para culpar al GPS. Cuando la señal falla, lo hace para todo el sistema, no solo para una parte. En este caso, la navegación funciona como debe, pero es el asistente el que no es capaz de apoyarse en esa misma información. Lógicamente, si el sistema de localización del móvil no es el culpable, esto debería deberse a un problema interno de procesamiento o interpretación dentro de la propia inteligencia artificial.
Además, no es un fallo que le pase solo a una persona. En ese mismo hilo, varios usuarios coinciden en que la experiencia general con Gemini está lejos de mejorar lo que ya ofrecía Google Assistant y que los problemas con la ubicación se repiten en distintos coches y con distinto modelos de teléfono.
Aunque Gemini prometía hacer más sencilla la navegación, la cruel realidad es que, al menos por ahora, sigue fallando en tareas sencillas. Donde más se nota, más allá en la ubicación del usuario, es en el control por voz. Antes, bastaba con una orden directa para que el sistema actuara, como reproducir música sin más. Ahora, Gemini tiende a pedir más detalles o a alargar la conversación sin necesidad. Y, cuando vas conduciendo, esto no solo resulta molesto, sino poco práctico.
De hecho, hay usuarios que han optado por dar marcha atrás y volver a Google Assistant tras probar el nuevo sistema. Prefieren algo más limitado, pero que responde siempre de forma predecible, antes que una solución más avanzada en teoría pero irregular en el uso diario.
Pero claro, eso es por ahora, ya que Google mantiene la opción de cambiar entre ambos asistentes, algo que muchos están agradeciendo. Y no sabemos hasta cuando seguirá así, ya que todo apunta a que esto será una solución temporal hasta que Gemini absorba Google Assistant de forma definitiva.
Todo apunta a que la transición hacia la nueva IA de Google es inevitable dentro del ecosistema Android, y tarde o temprano se convertirá en la única opción disponible., no solo en los coches, sino en todos los dispositivos de Google.
