Google quiere convertir Gemini en el asistente definitivo de Android, pero hay algo que empieza a molestar a sus usuarios: las tareas más sencillas no siempre funcionan como deberían.
Poner una alarma, encender las luces o enviar un mensaje son acciones que deberían resolverse en segundos. De hecho, con Assistant y otros asistentes digitales así era (y es), pero las experiencias compartidas en Reddit muestran que, en ocasiones, el asistente parece más complicado de utilizar que su predecesor.
Las quejas hacia Gemini
El hilo, publicado en el subreddit de Google Pixel bajo el título Odio a Gemini, reúne numerosas quejas de usuarios que están perdiendo la paciencia. Su autor, propietario de un Pixel 8, cuenta que pidió al asistente que programara una alarma para la mañana siguiente. La respuesta fue tan inesperada como inútil: ‘eso es un inicio intensamente temprano‘. La alarma, por supuesto, nunca llegó a configurarse.
Lo llamativo es que no se trata de un caso aislado. Muchos comentarios describen situaciones similares y plantean una pregunta para Google: ¿de qué sirve tener una inteligencia artificial más avanzada si no consigue hacer bien lo que antes resolvía el Asistente de Google?
Gemini falla en las tareas más básicas
Uno de los ejemplos más comentados tiene que ver con el control de los dispositivos inteligentes del hogar. Un usuario explica que pidió a Gemini que encendiera las luces y recibió una respuesta en la que el asistente aseguraba que, como modelo de inteligencia artificial, no podía manipular bombillas ni interruptores físicos. Después, se ofreció a explicarle cómo automatizar su casa.
La situación resulta especialmente absurda porque el usuario no quería aprender sobre domótica, sino encender una luz mediante un comando de voz.
También hay quejas relacionadas con los temporizadores. Un usuario cuenta que pidió uno de 90 minutos y Gemini confirmó que lo había iniciado. Cuando quiso consultar el tiempo restante, el asistente aseguró que no había ningún temporizador en marcha. En otras palabras, había confirmado una acción que después parecía no recordar.
Los problemas se extienden a las llamadas, los mensajes y la reproducción de música, pero, en general, la frustración se resume en una de las frases más contundentes del hilo: ‘Tanto esfuerzo para quedar 10 años atrás de los estúpidos altavoces de Alexa’.
Android Auto tampoco va nada bien
Otra de las grandes fuentes de quejas es Android Auto. Varios conductores aseguran que Gemini resulta más pesado y menos práctico que el antiguo asistente cuando intentan realizar acciones por voz.
Un usuario indica que pidió enviar un mensaje a su mujer y Gemini se negó inicialmente a hacerlo, confundiendo el nombre del contacto. En otras ocasiones, los problemas aparecen al buscar destinos o seleccionar establecimientos en Google Maps.
También hay quien critica que el asistente lea en voz alta una lista de resultados cuando lo único que necesita es iniciar una ruta. En un coche, donde conviene reducir al mínimo las distracciones, tener que repetir órdenes o escuchar explicaciones innecesarias empeora la experiencia.
El verdadero problema de la IA
En MovilZona ya hemos hablado varias veces que esa IA en la que los usuarios confían a ciegas no es tan inteligente como se cree.
En este caso, la crítica no significa que Gemini sea incapaz de realizar estas acciones. El problema es que su comportamiento parece inconsistente: una orden puede funcionar un día y fallar al siguiente, sin que el usuario tenga claro qué ha cambiado.
Es decir, que más inteligencia artificial no siempre significa una mejor experiencia. Un asistente de voz no necesita demostrar su inteligencia en cada interacción. Necesita entender una orden sencilla y ejecutarla correctamente, sin más.
