Hay problemas con el móvil que no aparecen en las comparativas ni en las fichas técnicas, pero que acaban siendo desesperantes en el día a día. Uno de los más comunes es el de sacar el teléfono del bolsillo y descubrir que ha hecho una llamada solo, ha enviado un mensaje sin sentido o lleva varios minutos con la pantalla encendida consumiendo batería.
Esto es algo que pasa muy a menudo, y, por lo general, da igual que tengas un iPhone o un Android (mi anterior iPhone llamaba solo porque sí, sin que se lo ordenara, al meterlo en el bolsillo del pantalón). Pero es algo que también ocurre en la competencia.
Por lo general, le pasa a muchos móviles Android modernos, especialmente a los que montan paneles muy sensibles y sistemas de desbloqueo rápidos. La buena noticia es que hay dos formas de evitarlo.
El modo bolsillo de Android
La forma más sencilla de paliar con esta inconveniencia es hacer uso de una solución sencilla que se esconde en el sistema operativo de Google (pero que no todos los dispositivos que funcionan con Android la tienen).
Hablamos del llamado Modo bolsillo, una función oculta en la configuración de algunos teléfonos, cuyo objetivo es el de evitar que el móvil se active de forma accidental cuando lo llevamos guardado.
Para ello usa sensores como el de proximidad, que detecta si el terminal está en un entorno oscuro o cubierto, impidiendo que la pantalla responda a toques involuntarios.
Para activarlo, en caso de que tu smartphone lo tenga, deberías encontrarlo en una ruta similar a esta:
- Entra en los Ajustes del móvil.
- Baja hasta las opciones de pantalla.
- Localiza el Modo bolsillo o algo que hable de impedir las pulsaciones accidentales cuando el móvil está guardado.
La mala noticia es que muchos smartphones ya no tienen esta opción, como los de Google o Xiaomi. Pero hay otra solución.
La alternativa definitiva: una app
Cuando el modo bolsillo no existe, funciona a medias o directamente falla, es donde cobra sentido una aplicación especializada como Screen Touch Lock & Protector.
Tras probar múltiples soluciones a lo largo del tiempo, este tipo de apps son de las pocas que solucionan el problema sin complejas configuraciones. Y la clave está en que no intentan interpretar si el móvil está en el bolsillo ni dependen de sensores que pueden fallar. Aquí el control es totalmente tuyo.
La app añade un acceso permanente en la barra de notificaciones que permite bloquear por completo la entrada táctil de la pantalla con un solo toque. Una vez activado, da igual que el móvil, se encienda, roce con la pierna o reciba presión dentro del bolsillo: no se ejecuta ninguna acción. No hay llamadas accidentales, mensajes enviados por error ni bloqueos por introducir mal el PIN varias veces.
Para volver a usar el teléfono con normalidad, basta con realizar un gesto concreto, normalmente un doble toque sobre el icono de desbloqueo, por lo que el sistema es rápido, intuitivo y fiable.
Esa simplicidad es su mayor virtud y en cuanto te acostumbres a usarla verás como la batería de tu móvil dura más y no haces llamadas que te metan en un compromiso.
