España lleva demasiado tiempo sometida a diferentes desastres naturales. Pandemias, nevadas, inundaciones, apagones y, ahora, una de las peores olas de incendios de las últimas décadas. Según el último informe del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, hay quemadas más de 162.450 hectáreas, principalmente en Castilla y León, Galicia y Extremadura. Ya hay miles de personas evacuadas y una sensación generalizada de impotencia frente a un fuego que no da tregua. Pero las llamas no son lo único peligroso de estos incendios, la calidad del aire también es un problema al que debemos enfrentarnos.
Castilla y León, Galicia y Extremadura se enfrentan, no solo a la destrucción forestal, a las pérdidas materiales e incluso a lamentables pérdidas de vidas humanas, sino que el aire que se respira en muchas zonas del país se ha convertido en una amenaza directa para la salud. Al fin y al cabo, la imagen que ilustra esta noticia, tomada por el satélite Terra, muestra como le humo se ha apoderado de gran parte de la zona noroeste de nuestra península.
Usa esta app para analizar la calidad del aire
Si buscas ayuda para saber cómo está el aire por tu zona, hay una app lanzada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, disponible en Android e iOS, que permite consultar en tiempo real el Índice Nacional de Calidad del Aire (conocido como ICA). Hasta ahora, esta información puede obtenerse tanto en la web oficial, como a través de una app que muestra en un dato un histórico de colores que analiza la calidad del aire.
El funcionamiento es sencillo: la aplicación muestra un mapa interactivo donde cada estación de medición ofrece sus resultados actualizados hora a hora. Además, permite consultar previsiones de hasta dos días y modelos de estimación cuando no hay datos disponibles. El sistema se basa en la medición de contaminantes clave como el ozono, el dióxido de nitrógeno y las partículas en suspensión responsables de gran parte de los problemas respiratorios.
La app no solo informa de cifras; también traduce los datos en recomendaciones claras tanto para la población general como para personas sensibles, es decir, niños, mayores o enfermos crónicos. El criterio es sencillo pero riguroso: siempre se muestra la peor categoría del ICA cuando alguno de los contaminantes alcanza niveles preocupantes.
Sin embargo, pese a la utilidad de la herramienta, las redes sociales se han llenado de quejas. Muchos usuarios denuncian que, aunque la aplicación muestre valores dentro de lo “aceptable” en ciertas zonas, la realidad sobre el terreno es muy distinta. “Es imposible respirar en el Valle del Jerte”, escribía un vecino de Cáceres en X , en plena expansión del incendio de Jarilla. En León, varias asociaciones vecinales reclaman que los niveles de partículas se revisen con mayor frecuencia, ya que “la sensación en la calle es de humo constante, ojos irritados y garganta seca”.
Aun con estas limitaciones, la app siempre va a ser de ayuda en plena emergencia ya que, aunque no tengas un incendio relativamente cerca, el viento y las corriente de aire pueden arrastrar partículas de ceniza y demás, haciendo la respiración algo bastante perjudicial, aunque piensen que estás libre de peligro. En momentos como estos, tener información clara y accesible que te permita saber cuándo es mejor evitar salir a la calle, reducir la actividad física o protegerse con mascarilla, es imprescindible para minimizar riesgos.
