Si tienes un Google Pixel 6 o un Pixel 7 en el bolsillo, es muy probable que lleves un tiempo mirando la pantalla con desconfianza. Llegas a mitad de mes, entras en los ajustes del sistema, buscas una nueva versión de software y nada. ¿Pero no se suponía que Google prometía actualizaciones de seguridad mes a mes?
Si la esperada actualización mensual de seguridad no aparece por ninguna parte, no es porque tu móvil se haya roto, sino porque Google ha decidido cambiar las reglas del juego a mitad de la partida. De un tiempo a esta parte, ha revolucionado la forma de cambiar el software de sus teléfonos.
Durante años, uno de los grandes argumentos para comprar un dispositivo de la firma de Mountain View era, precisamente, la inmediatez de su soporte. Sabías que cada mes tendrías los últimos parches listos para descargar.
Sin embargo, la compañía ha modificado de forma silenciosa el calendario para algunos de sus móviles. Concretamente, los Pixel 6 y Pixel 7 han dejado atrás el soporte mensual y han pasado a un sistema de actualizaciones trimestrales.
Este movimiento comenzó a intuirse a mediados del año pasado y se ha terminado de confirmar en los últimos meses. Teléfonos como el Pixel 6 Pro o el Pixel 7 Pro, que costaron una cantidad considerable de dinero y que siguen rindiendo de manera espectacular, ahora tienen que esperar meses para ver corregidos sus pequeños errores de software.
Aunque la marca asegura que los dispositivos se mantendrán completamente seguros durante todo su ciclo de vida útil, el descontento entre la comunidad de usuarios, como podemos leer en Reddit, es más que evidente ya que tienen la sensación de que su móvil va a dejar de ser útil mucho antes.
¿Obsolescencia programada encubierta?
Google ha cumplido sobre el papel su promesa legal de soporte, ya que la serie Pixel 6 tiene garantizados parches hasta octubre de este año y la familia Pixel 7 aguantará hasta el próximo. De hecho, según la página de soporte de Google, el Pixel 7 recibirá actualizaciones hasta el 2028.
Pero el problema no es el fondo, sino las formas. Al espaciar los parches cada tres meses, el usuario percibe que su teléfono ha pasado a un segundo plano, perdiendo el atractivo de frescura y soporte premium que pagó en su día.
Al final, lo que consigue Google es dividir claramente los móviles más recientes de la marca de los antiguos. A partir del Pixel 8, la compañía prometió unos espectaculares siete años de soporte total con actualizaciones mensuales continuas. Pero este movimiento con los modelos anteriores nos obliga a hacernos una pregunta incómoda. ¿Qué pasará cuando los teléfonos actuales cumplan cuatro o cinco años
Los usuarios se quejan, con razón, de que el hardware actual de un Pixel 7 tiene potencia de sobra para funcionar espectacularmente bien durante años, pero quitarle las actualizaciones mensuales es empujar sutilmente al usuario hacia los nuevos modelos.
Así que, si notas que tu móvil ya no se actualiza al mismo ritmo que antes, ya tienes la respuesta. No es que tu Pixel ya no siga siendo seguro, simplemente quiere decir que, para Google, tu actual teléfono ya no es una prioridad para la marca.
