La operadora Orange ha sido premiada en el marco del Network X 2026. Se trata del premio internacional “Best Application of Optical Automation”. Se lo han entregado en un encuentro en el que se dan cita los principales actores del sector de las telecomunicaciones, por lo que ha sido otorgado por especialistas del segmento. Estos han reconocido la labor de la operadora en la gestión de sus redes gracias al uso de IA y la automatización de procesos.
Cuando se trata de telecomunicaciones, Network X 2026 es uno de los eventos de referencia del segmento de las telecomunicaciones, por lo que cualquier reconocimiento cobra un sentido especial, ya que viene reconocido directamente por parte de los colegas del mismo sector.
Un galardón que reconoce el impacto positivo del operador
Son las dos áreas donde Orange España ha destacado por encima de la media del segmento, y por las que ha sido galardonada. Este premio ha sido recogido por Pilar Puerta, directora de Transmisión de la compañía, en representación del operador. Concretamente, por su trayectoria en la aplicación de la automatización y la inteligencia artificial en la gestión y administración de su red de fibra óptica.
Pilar Puerta ha indicado que este premio internacional reconoce la hoja de ruta de la empresa para crear redes autónomas y más inteligentes. Ha destacado que este proyecto no solo se limita a automatizar tareas rutinarias, sino que puede redefinir la manera en que se opera la red de transmisión. De esta manera se reducen riesgos, se aumenta la agilidad operativa y se adapta la infraestructura a las exigencias de la sociedad de perfil más digital.
Automatización e inteligencia artificial
Una gran parte de este reconocimiento viene a validar su red de transporte. Para ello, el eje principal es la evolución de la transmisión óptica hacia un ecosistema autónomo, inteligente y gestionado por intención «Intent Driven», algo que contrasta con la red de transmisión óptica desde la que evoluciona.
Gracias a este modelo diseñado por Orange España, los ingenieros de la empresa son los que definen los resultados que esperan obtener de las redes, mientras que los sistemas automatizados son los que determinan y ejecutan el mejor itinerario para alcanzar esos objetivos de la manera más eficiente y optimizada.
Esta automatización, por tanto, permite prevenir incidencias y reforzar la fiabilidad. Aquí entra de lleno la IA con una solución que protege la red óptica de transmisión, esto permite a Orange España ser el primer operador que aplica estas capacidades de manera generalizada sobre una red comercial de alto impacto, como es la del propio operador.
Como consecuencia, el resultado es la capacidad de la operadora para identificar de manera automática tramos de fibra compartidos entre rutas principales y de protección, algo que evita incurrir en uno de los mayores riesgos a los que se enfrentan los servicios en términos de continuidad. Esta tecnología combina tanto la tecnología de monitorización óptica avanzada eOTDR con IA, para localizar los puntos de riesgo.
También detecta anomalías de manera temprana y se anticipa a los fallos antes de que estos puedan afectar directamente a los clientes, evitando así momentos de incertidumbre que no tienen por qué llegar al usuario en su día a día. Esta herramienta ya funciona en distintas capas de transporte y continúa poco a poco con su despliegue.
Un impacto directo que beneficia a los clientes
Toda esta tecnología orientada a la detección proactiva de vulnerabilidades y su automatización ofrece claras ventajas al usuario final. Como la reducción del riesgo de interrupciones en los servicios. También disfrutan de una mayor estabilidad en las comunicaciones de carácter fijo y también móvil.
También mejora los tiempos de respuesta y de recuperación frente a imprevistos. Mejora la disponibilidad y fiabilidad de los servicios más críticos para esos clientes, y además ejerce de garantía de funcionamiento de mecanismos de protección de la red. Por último, es una infraestructura preparada para el crecimiento del tráfico asociado a la nube, soportando grandes cargas de trabajo, acceso masivo a estas redes y al contenido en tiempo real, como la IA, vídeo o redes 5G.





