¿Qué móvil rugerizado comprar según tus necesidades?

¿Qué móvil rugerizado comprar según tus necesidades?

David Girao

Los denominados móviles rugerizados, acorazados o irrompibles, son una categoría especial dentro del universo smartphone. Lo cierto es que no mucha gente, incluso en los ámbitos laborales donde encajan a la perfección, saben que existen. Su popularidad ha pasado por diferentes etapas. En otros tiempos eran terminales demasiado toscos, feos y técnicamente más atrasados que sus hermanos los smartphones tradicionales. Ahora, hay móviles rugerizados para todos los gustos, dando el salto al 5G, con carga inalámbrica y con diseño mucho más estilizados.

Pero del mismo modo que ocurre con los smartphones, los móviles rugerizados también cuentan con diversas prestaciones, características y diferencias entre unos y otros. Por ese motivo, conviene tener en cuenta algunos aspectos antes de decantarnos por uno u otro. Puede que echemos en falta alguna prestación clave, en caso de precipitarnos en el proceso de compra.

moviles rugerizados

Elegir el mejor móvil rugerizado

Por resistencia

Los famosos certificados IP son el sello de identidad de este tipo de dispositivos. En este sentido, será muy fácil que cualquiera que vayamos a comprar tenga IP68. De esta forma se garantiza su resistencia a la entrada de polvo y al agua, pudiendo ser sumergidos hasta 1 metro de profundidad durante media hora. Adicionalmente aunque de forma más marginal, podremos encontrar un nivel superior denominado IPX9K, que inmuniza el dispositivo contra chorros de alta presión y altas temperaturas.

Adicionalmente, debemos fijarnos si cuenta con algún grado de resistencia militar, representado como «MIL-STD», como la MIL-STD-810. Para conseguir esta etiqueta, el terminal ha soportado diferentes pruebas relativas a caídas y golpes para hacerlo más resistente. Como protección extra, las pantallas suelen estar cubiertas con algún cristal especializado como Gorilla Glass. Si nuestro objetivo es la máxima protección, no debemos comprar nada que baje de estos estándares.

DOOGEE S96 Pro

Por su diseño

Los móviles rugerizados tuvieron sus orígenes y eran muy toscos y poco estéticos. Lo importante no era que fueran más o menos bonitos, sino que resistieran carros y carretas. Con el pasar de las generaciones, las tecnologías ha ido avanzando y ahora pueden ser resistentes sin sacrificar el diseño. Los fabricantes han depurado estos diseños y ahora se parecen más a los móviles convencionales, aunque hay elementos de su diseño que revelarán que estamos ante un móvil rugerizado. Sin embargo, ahora pueden pasar desapercibidos.

Por conectividad

Además de la resistencia y la estética, hoy en día debemos tener en cuenta el tipo de conectividad que ofrece el dispositivo. Si esta es una de nuestras prioridades, puede que debamos comenzar a pensar en un móvil rugerizado con 5G, que ya están presentes en el mercado. Además, si va a ser nuestro móvil en el día a día, es casi seguro que tendremos que tener en cuenta el NFC como atributo de nuestro móvil rugerizado.

Ulefone Armor 10 5G

Por marca

Ser o no marquista de un móvil rugerizado puede depender de la experiencia previa. No obstante, es fácil que vayamos a estrenarnos en este mundo y nos encontremos con una gran cantidad de marcas desconocidas y no sepamos por dónde esperar. Lo curioso es que muchas de ellas son fabricantes chinos como Blackview o Ulefone, que se han especializado en este tipo de terminales. Justo debajo podréis encontrar algunas de las más conocidas:

  • Doogee
  • Elephone
  • Blackview
  • Cubot
  • Ulefone
  • CAt
  •  5Galaxy XCover (Samsung)

Por precio

Como no podía ser de otra forma, los precios también juegan un papel fundamental en este tipo de smartphones. Podemos encontrar terminales rugerizados que superen por poco los 100 euros y totalmente protegidos y prestaciones técnicas más modestas, a terminales que integren 5G, carga inalámbrica, un procesador más avanzado y configuraciones altas de RAM y memoria interna. En este caso y como ocurre con los smartphones normales, será nuestro bolsillo y exigencias técnicas las que tengan la última palabra.