El rendimiento de las conexiones de datos 5G estará condicionado por el espectro radioeléctrico

Operadores

Desde hace meses escuchamos que en 2020 se implantarán las primeras conexiones 5G tanto en Europa como en otras regiones como Corea del Sur. También hemos tenido oportunidad de conocer las ventajas y prestaciones que ofrecerán este tipo de redes inalámbricas, principalmente en lo que a la velocidad de las conexiones de datos se refiere. Sin embargo, hay algo de lo que no se ha hablado con detalle y son las barreras que pueden existir a la hora de implantar un plan comercial para explotar esta nueva tecnología.

Gerhard Fettweis, la persona a cargo de un programa de desarrollo del 5G en la Universidad de Dresden, desvela en una entrevista que el avance de las conexiones 5G no solo es un tema de investigación, sino que su implantación pasa por sortear varios problemas que se atisban en el futuro refiriéndose principalmente al acuerdo para repartir el espectro radioeléctrico que será necesario para hacer del 5G una realidad.

Cuestión de frecuencias

Si una de las virtudes de la próxima generación de redes de datos será la alta velocidad de descarga, hemos de tener en cuenta que este logro implicará unas exigencias técnicas. Independientemente de los equipos y módem compatibles, un factor aún más importante serán las frecuencias requeridas para dar soporte a las redes 5G. Y es que a este respecto ya no solo condicionará la tecnología utilizada, sino el rango de frecuencias disponibles. La capacidad de las redes 5G estará determinada en el futuro por los bloques que sean asignados a esta nueva red de datos.Espectro radioelectrico

Bloques de 100 MHz

Para tal objetivo los operadores van a necesitar un amplio rango del espectro radioeléctrico y se espera que una futura conferencia organizada para noviembre en Ginebra por la organización que agrupa a las grandes telecos ofrezca algo de luz al respecto. Se necesitará que los gobiernos tomen partido ya que no existe una regulación al respecto. No obstante, se espera que sean reservados, al menos, tramos de 100 MHz en la banda de los 6 GHz. Aun así, se espera que las exigencias del 5G no serán satisfechas con este rango del espectro por lo que no se descarta que haya que recurrir a otros bloques de frecuencias superiores, con lo que ello implica. Y es que al igual que ha sucedido con el 4G, la quinta generación de redes ultrarrápidas se vería penalizada en su rango de acción (menor cobertura).

¿Nos encontraremos en 2020 con un problema similar al experimentado por el 4G y el temido dividendo digital? Y es que el espacio radioeléctrico puede convertirse en un bien muy preciado.

Fuente: NetWorkWorld

Escrito por Víctor Rodríguez