Sony anuncia que no habrá Android 5.0 Lollipop fuera de la gama Xperia Z

Llevamos desde finales del pasado año publicando fechas de actualización de un buen número de dispositivos a Android 5.0 Lollipop y como siempre ocurre en estos casos, las compañías se ven obligadas a poner un corte que no suele gustar a los usuarios, que ven cómo sus dispositivos con menos de un año se quedan fuera y sin actualizaciones a los nuevos OS que Google va publicando.

Y aunque Sony no es de las sospechosas y siempre realiza un gran trabajo a la hora de actualizar sus terminales, lo cierto es que para el caso de Android 5.0 Lollipop ha tenido que dejar fuera a una buena cantidad de modelos. Concretamente los que no son Xperia Z.

Si no es Xperia Z, no tendrá Lollipop

La confirmación de que Android 5.0 Lollipop no llegará a los smartphone ‘no-Xperia Z’ la conocimos a través de un tuit en esa misma cuenta que respondía a un usuario con un Xperia M2. Recordemos que aunque este terminal no es de los que podríamos considerar como gama media o alta, sino más bien ‘entrada de gama’, no tiene mucha explicación una renuncia tan explícita de Sony a actualizarlo apenas un año después de haber salido a la venta.

Máxime si tenemos en cuenta que hay muchos dispositivos de otras marcas que apenas costarán los 100-140 euros, que ya lo llevan de serie y que están a las puertas de salir al mercado. En el caso de los japoneses, muchos de esos modelos que se van a quedar fuera de Android 5.0 cuestan a día de hoy 399, 329, 199 ó 169 euros.

El Xperia Z original, entre los afortunados

Sorprende seguramente que un móvil que está a punto de cumplir los dos años, el Xperia Z original, vaya a contar con la actualización de Android 5.0 Lollipop y que otros que salieron durante el año 2014, como los Xperia C3, T2, T3, T2 Ultra, M2, M2 Aqua, E3, etc., por ejemplo, tengan que quedarse como mucho en KitKat, pero así será. Al menos esto es lo que ha venido anunciando Sony en su cuenta oficial de Twitter de Xperia en los últimos días previos en los que, seguramente, ha disgutsado a muchos de los compradores de sus smartphones.

Es una mala noticia, no solo por la fragmentación que supone de Android, sino por el propio interés de los usuarios. De ahí que las propias compañías deberían tener un mayor compromiso a la hora de mantener sus dispositivos actualizados durante un periodo de tiempo mayor. Y no solo de un simple año. ¿No os parece?