Por fin hemos podido tener en las manos el teléfono de Samsung que cambia las reglas del juego. Gracias a la marca, en MovilZona hemos probado el nuevo Samsung Galaxy Z TriFold, el primer plegable triple que funciona con Android y que ofrece una experiencia tanto de smartphone como de tablet. Conoce nuestras sensaciones tras nuestra sesión de uso intensa con este innovador dispositivo.
Este nuevo integrante de la familia de Samsung ofrece una experiencia de software única y un diseño de bisagras más pulido que nunca. Su fecha de lanzamiento y precio en España no está confirmado todavía, pero la expectación es máxima por el Galaxy Z TriFold, y lo será más aún cuando sepas todo lo que puede hacer.
Un diseño que se siente familiar
Lo primero que sorprende al tener el Samsung Galaxy Z TriFold cerrado en la mano es su grosor de 12,9 mm. Es inevitable notar que, cuando cumple las funciones de smartphone, es algo más grande de la cuenta en comparación con un teléfono tradicional, aunque es una condición ligada a esta clase de dispositivos plegables.
Sin embargo, el trabajo de ingeniería de la marca es excelente, puesto que, cuando está cerrado, la pantalla es de 6,5 pulgadas, así que la experiencia de uso es idéntica a la de un móvil de toda la vida pese a su grosor.
El acabado en titanio protege el mecanismo de la bisagra, mientras que el cuerpo del dispositivo está construido en Advanced Armor Aluminium, lo que aporta una gran rigidez sin suponer un peso demasiado elevado. La sensación en la mano es la de un teléfono resistente, y también lo es cuando se abre y funciona en modo tablet.
El Samsung Galaxy Z TriFold alcanza las 10 pulgadas en este caso y su grosor se queda en apenas 3,9 mm, así que hablamos de una medida muy delgada. Esto asegura una experiencia de uso muy versátil y en nuestras pruebas no hemos tenido complicaciones para pasar de un modo a otro. La transición es suave y se nota el gran trabajo de la marca en cuanto a diseño, como ya hemos visto en los recientes Galaxy Z Flip7 y Fold7.
Una de las mayores preocupaciones de los usuarios frente a esta clase de smartphones es la bisagra. En este sentido, podemos confirmar que no hay nada que temer. Samsung ha utilizado una nueva tecnología de bisagra conocida como Armor FlexHinge.
La clave aquí es que, a diferencia de modelos anteriores, hay dos bisagras de diferentes tamaños, permitiendo un plegado más placentero y fluido. El resultado es un cierre completo que no deja ranuras. Además, durante nuestra prueba, nos ha llamado la atención un sistema de seguridad que Samsung ha implementado en forma de alarma para avisar al usuario de que está plegando el móvil incorrectamente.
Esto demuestra que Samsung ha prestado mucha atención a la durabilidad, diseño y estética del Galaxy Z TriFold.
Pantalla de 10 pulgadas que desafía las normas
Como ya hemos mencionado, el Samsung Galaxy Z TriFold llega hasta las 10 pulgadas, ofreciendo de esta forma una experiencia de imagen sobresaliente y que se apoya en la tecnología Dynamic AMOLED 2X que tanto caracteriza a la marca. El color y el contraste es ideal, mientras que el brillo de la pantalla interior y exterior es perfecto para ver la pantalla a la perfección bajo el sol de la tarde.
En cuanto a los surcos de los pliegues, otra de las principales preocupaciones, cabe destacar que el rediseño de la pantalla ha incluido una capa protectora que protege y disimula los pliegues al mismo tiempo. Visualmente no se nota nada, a no ser que te pongas a maniobrar hasta encontrar el punto exacto en el que sí se ven, lo cual no es habitual en el uso diario. Por otro lado, la fluidez de los 120 Hz es constante y sin interrupciones; nuestro movimiento por el sistema ha sido muy disfrutable.
Software perfectamente optimizado
Pero donde realmente hemos notado que el Galaxy Z TriFold marca la diferencia es en el software. Es el primer dispositivo de la marca con Samsung DeX integrado de forma independiente, así que puedes generar un entorno de escritorio en su pantalla de 10 pulgadas.
Puedes gestionar hasta 4 espacios de trabajo simultáneos y ejecutar 5 apps en cada uno. Profesionalmente, esto supone un gran apoyo a la hora de editar planos, redactar una propuesta, tener una videollamada abierta… todo esto al mismo tiempo y sin pérdida de rendimiento.
A esto hay que añadir la integración de Gemini de Google, con la que el teléfono entiende lo que ocurre en pantalla. Por lo tanto, si le mostramos una foto, la IA nos dará consejos o recomendaciones en tiempo real para obtener mejoras.
Es una de las muchas posibilidades que promete, aprovechándose el enorme espacio de trabajo para permitir ediciones generativas y comparar resultados. Es una herramienta perfectamente integrada y a la que hemos sacado mucho partido en nuestra prueba.
Tras probar el Samsung Galaxy Z TriFold, nos hemos quedado con ganas de más. Está claro que no es un teléfono para cualquiera y para muchos su precio no está justificado. Sin embargo, es una herramienta de productividad extrema a la que un nicho concreto puede sacar mucho partido. Con su diseño tan premium como resistente, el nuevo plegable de Samsung entra de lleno por la puerta grande.
