Seguro que más de una vez has buceado por los ajustes de tu iPhone o Android y te has topado con la pestaña de la itinerancia de datos. Es ese típico botón que la mayoría prefiere no tocar por no saber muy bien qué significa.
Si piensas que es algo que tiene que ver con la factura que vas a pagar a final de mes, tienes razón, pero todo depende del lugar en el que te encuentres. La realidad es que entender cómo funciona este ajuste es clave ya que no tiene tanto que ver con lo que vas a pagar, sino con no quedarte incomunicado.
¿Qué es la itinerancia de datos?
La itinerancia de datos, también llamada roaming en la mayoría de marcas y operadoras, es simplemente la capacidad que tiene tu teléfono para conectarse a Internet cuando no tiene a mano las antenas de tu operador habitual, como, por ejemplo, cuando viajas al extranjero.
En ese momento, tu móvil busca apoyo en las redes de otras compañías de otros países con las que tu proveedor tiene acuerdos firmados para que no pierdas la línea. Gracias a ello, puedes seguir usando Google Maps con normalidad para no perderte, mandar un WhatsApp o navegar por la Red aunque estés lejos de casa.
Al activar este ajuste, lo que consigues es que el teléfono haga la transición de forma automática, dándole permiso para consumir megas en redes ajenas, es decir, dándole la posibilidad de navegar por Internet aunque no estés conectado a las antenas de tu operador ahbiatual.
¿Es lo mismo la itinerancia de datos que el roaming?
A nivel usuario, casi todo el mundo usa ambos términos para referirse a lo mismo, pero técnicamente hay una pequeña diferencia que conviene conocer.
El roaming es el concepto general, el servicio global que te permite seguir llamando por teléfono, enviar mensajes SMS tradicionales y navegar por internet cuando estás fuera de la cobertura de tu compañía móvil.
La itinerancia de datos se refiere exclusivamente al tráfico de Internet, es decir, a los megas que consumes al abrir aplicaciones o navegar por la web. Las llamadas de voz y los SMS van por otro camino diferente que no depende de este interruptor.
Por eso, el ajuste que desactivas en el menú de red de tu smartphone solo corta el grifo de Internet. Si viajas y apagas la itinerancia, seguirás recibiendo llamadas de voz y mensajes de texto, pero las aplicaciones que requieran conexión a internet dejarán de funcionar a menos que te conectes a una Red WiFi.
¿La itinerancia de datos solo sirve para viajar?
No, también puede ser que necesites activar este interruptor aunque estés en España, ya que existen muchas OMV (Operadores Móviles Virtuales como O2, Lowi o Jazztel, por citar las más famosas) que no tienen red propia y alquilan la de los grandes operadores.
En estos casos, el móvil a veces detecta que está en una red «extraña» y necesita tener la itinerancia activada para funcionar bien incluso dentro del país.
¿Cuándo debes activar la itinerancia de datos?
Si vas a viajar por cualquier país de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo o el Reino Unido, puedes activar la itinerancia sin miedo. Gracias a las normativas europeas, navegarás utilizando los GB de tu tarifa nacional sin pagar un céntimo de más, siempre que hagas un uso razonable y no te mudes allí de forma permanente.
El escenario cambia por completo si cruzas el charco o viajas a países vecinos, pero fuera de la Unión, como Andorra, Marruecos, Suiza o Estados Unidos. En estos destinos, las tarifas por cada mega consumido siguen siendo extremadamente caras. En estos casos, lo ideal es mantener la itinerancia apagada y valorar la compra de una tarjeta eSIM.
De igual forma, si necesitas usar los datos móviles de tu OMV, es probable que debas mantener activada la itinerancia de datos al conectarte a antenas ajenas a tu compañía, pero no incurrirás en gastos extras.
