Durante varios años, los smartphones de gama alta se han mantenido estancados en una barrera imaginaria que no permitía añadir más batería, cambiar el diseño o integrar cámaras más versátiles; sin embargo, este año hemos conocido la brillante evolución de OPPO y su modelo Find X9 Pro, el primer modelo de la familia que consiguió sorprender a los expertos de MovilZona.
Aunque han pasado ya varios meses desde su presentación, este sigue siendo el teléfono que recomendamos a aquellos que buscan lo mejor rondando los mil euros. Un precio elevado, pero que nos asegura contar con toda la tecnología necesaria y un software duradero para que dentro de cinco años, podamos seguir contando en nuestras manos con un equipo diferencial.
La integración de su procesador MediaTek Dimensity 9500, la memoria base de 512 GB UFS 4.1, la RAM LPDDR5X o la pantalla AMOLED, son importantes elementos que componen uno de los mejores teléfonos del año, aunque lo que realmente marca la diferencia ante la competencia es lo siguiente, que analiza y destaca más para cada uno de los expertos.
Rubén: Su batería resiste todo el día por mucho que le exijas
Los 7500 mAh son importantes y llaman mucho la atención, pero lo verdaderamente llamativo es la batería que resiste ante los escenarios más complicados. Ha sido capaz de soportar varias horas con el GPS en el coche, navegando por internet con datos 5G, WiFi y exponiéndose a partidas de juegos con gráficos 3D.
El resultado es tan satisfactorio porque, además de haber escogido los componentes más eficientes del mercado, se ha tenido en cuenta la optimización del software con cada uno de ellos. Llegar a contar con un día y medio de batería garantizado es algo que pocos en la gama alta pueden ofrecer a los más exigentes, pero este teléfono de OPPO lo consigue.
Ricardo: El diseño que marca la diferencia en la gama alta
En un mercado premium lleno de móviles con módulos de cámaras enormes, tener una alternativa tan potente fotográficamente hablando como el OPPO Find X9 Pro es una pasada. Sí, es cierto que no es un modelo Ultra, pero presume de una calidad que no se aleja demasiado de lo que prometen esta clase de smartphones. Personalmente, no me hacen mucha gracia debido a que, al ponerlos sobre la mesa, bailan mucho. El módulo convencional del OPPO Find X9 Pro evita que sufra este problema al mismo tiempo que mantiene una estética más minimalista y elegante.
La eficiencia de OPPO a la hora de gestionar el espacio en el interior de este dispositivo hace que el modelo Find X9 Pro llame más mi atención que la variante Ultra. Y eso por no hablar de que hay una diferencia de grosor importante que los bolsillos agradecen; con apenas 8,2 mm y un peso de 224 gramos, han conseguido presumir de cámaras versátiles, sin tener que recurrir a ningún complemento; ya de serie tiene una lente sensacional y lo mismo ocurre cuando hablamos de velocidad, batería o el sistema de refrigeración.
Miguel: El teleconvertidor cambia para siempre la fotografía
El OPPO Find X9 Pro ya es una auténtica bestia fotográfica, pero su teleconvertidor Hasselblad se ha convertido en el accesorio estrella para los que quieren ir un paso más allá, especialmente en lo que respecta a la fotografía de naturaleza y retratos. Tras probar la última invención de OPPO, queda claro que es una herramienta excelente para potenciar el ya impresionante sensor periscópico de 200 megapíxeles y su zoom óptico de tres aumentos. Es un complemento que, con alguna sombra, cambia y mucho la experiencia de captura. Este complemento nos permite tomar fotos de entre diez y veinte aumentos sin perder un ápice de calidad. Gracias a la luminosidad de la apertura f/2.1 y la estabilización óptica del teléfono, el adaptador permite visualizar detalles lejanos de animales o personas con una claridad asombrosa, elevando las posibilidades del zoom digital. Yo mismo pude probarlo en el Wanda Metropolitano y el resultado es asombroso.
Sin embargo, el accesorio también presenta un inconveniente importante en el uso diario. Su mayor desventaja es que el diseño del adaptador físico cubre por completo el resto de las lentes traseras del dispositivo, dejando operativo únicamente el teleobjetivo, el cual necesita su propio modo de disparo, haciendo algo más incómodo el proceso cuando necesitas rapidez.
Ahora, si te acostumbras a ello, es toda una experiencia.
