Desde que los smartphones comenzaron su andadura en el mundo de la tecnología han sido muchas las marcas que han tratado de ofrecer a los usuarios sus servicios, pero, sin embargo, han sido pocas las que han terminado cosechando grandes éxitos. Una de las marcas que muchos recordarán se llamaba Elephone, firma que consiguió llamar la atención y vender más de 100.000 terminales en la Península Ibérica en 2017.
Actualmente, ya no se habla de Elephone porque poco a poco sufrió un grave declive que le llevó a quedar en el olvido. Queremos recordar lo que fue, conocer su historia y de paso comprender todo lo que provocó que no llegase a convertirse en una firma importante en España y el mundo entero, como sí ocurrió con Xiaomi, OPPO u otras muchas de las que ahora hablamos a diario.
La popularidad de Elephone estaba desatada
Corría el año 2015 cuando Elephone estaba en pleno apogeo, sus terminales gustaban tanto estéticamente como por los resultados que en un principio ofrecía y eso les llevó a querer expandirse por todo el mundo y el mercado español se convirtió en su objetivo principal.
En el año 2016, llegaban a España con colaboraciones en varios canales de venta, trayendo un gran cargamento de dispositivos desde la lejana China e incluso con un soporte técnico oficial. Sin duda el plan estaba bien desarrollado y tenía todo lo necesario para asentarse en nuestro país, pero los resultados no fueron los esperados.
El modelo llamado Elephone P9000 consiguió conquistar por los ojos a muchas personas, sobre todo los amantes de las nuevas tecnologías que querían tener en sus manos un teléfono tan delgado. Este, sin embargo, no fue el único que merece la pena recordar, también el llamado Elephone S7 con un notable parecido a los teléfonos de Samsung consiguió atraer muchas miradas.
La estrategia era clara por aquel entonces, ofrecer un hardware potente y que además estuviese unido a un diseño visualmente atractivo para terminar por convencer a los usuarios con un precio que se alejaba ya por aquel entonces a lo que las principales marcas como eran Apple o Samsung tenían en su catálogo.
No llegó a cosechar los éxitos necesarios para mantenerse
Aunque Elephone estaba en la disputa por ofrecer teléfonos con una buena calidad y un precio ajustado, no consiguió conquistar a la larga. Quienes compraron un teléfono de Elephone encontraron demasiados fallos de software y hardware como para hacer buena publicidad de ellos. Esto tampoco hacía que se volviesen a comprar teléfonos de la firma y a diferencia de lo que Xiaomi o la empresa OnePlus sí habían conseguido, su posición en el mercado se vio muy afectada.
No solo lo intentó con los teléfonos, los smartwatches e incluso las tablets fueron sus objetivos para tratar de hacerse con un hueco en un mercado que cada vez estaba más saturado de opciones. Sin embargo, el éxito de Elephone en esos productos fue todavía más imitado.
Al carecer de una base de usuarios fieles, no ofrecer tantas actualizaciones como se esperaba y la escasa capacidad de resolver problemas que aparecían entre los compradores, llegado al año 2017 y 2018, una caída notable de las ventas terminó por afectarles gravemente. Uno de los mayores problemas estaba en la reparación de dispositivos porque había muchas piezas que no se podían reemplazar pro falta de stock y otras que llegaban a ser imposibles de solventar porque el servicio postventa no daba una respuesta.
Tardó mucho tiempo en rendirse y actualmente incluso podemos seguir visitando la web oficial en inglés, pero no podemos sus productos en las tiendas de España ni de China. Poco a poco ha ido perdiendo su relevancia, la confianza quedó en desaprobación y nos demostró cómo en apenas 2 años puedes pasar de ser una firma puntera que incluso innovó en el diseño a convertir en una historia del pasado.
El origen de Elephone
Para hablar de los orígenes de Elephone tenemos que remontarnos 20 años en el tiempo. Fue en la ciudad de Shenzhen, en el año 2006, que la marca nació bajo el nombre de ELEPHONE Communication Technology Co., Ltd.. En sus inicios, la compañía inició su andadura como fabricante OEM. Es decir, que se dedicó a producir componentes y dispositivos electrónicos para terceros.
No fue hasta el año 2010 que la empresa dio el salto definitivo y comenzó a fabricar smartphones bajo su propio control técnico. Pero incluso en ese momento, con su experiencia adquirida, no se vendían directamente con el logo de Elephone, ya que se comercializaban a través de canales indirectos. Hubo que esperar hasta 2014, cuando Elephone despertó, como otras muchas marcas chinas, dispuesta a lanzar terminales bajo su propio sello. La idea de Elephone fue la de lanzar diseños premium inspirados en los buques insignia de Samsung y Apple con especificaciones potentes a precios que rondaban los 150-300 euros.
Con el apoyo de muchos medios, como es el caso de MovilZona, a los que siempre nos ha gustado hablar de esas otras marcas B o alternativas, Elephone captar la atención de usuarios y fans de la tecnología que buscaban alternativas a buen precio. Poco después, sobre todo con las series P y S, la empresa abrió oficinas de distribución en varios países con una expansión agresiva hacia Europa, con España como uno de sus mercados prioritarios.
Hoy en día, la marca ha desaparecido del mercado retail. Pero es uno de los primeros ejemplos de cómo fabricantes chinos, que solo sabían fabricar para otros, se aventuraron con su propia marca para intentar jugar con un margen mayor y asaltar el viejo continente.
