Hay un móvil que ha causado sensaciones estos últimos meses del año y se trata del realme GT 7 Pro. El tope de gama de la marca china cuenta con una lista de especificaciones muy completas y una cámara sobre la que están centradas todas las miradas. Este apartado casi siempre ha sido una de las asignaturas pendientes de los móviles de gama alta de realme, aunque todo parece indicar que los fantasmas del pasado han desaparecido por completo.
El realme GT 7 Pro ha subido de precio en comparación con generaciones anteriores y había miedo a que el rendimiento de las cámaras no estuviese a la altura del nuevo precio. Nuestro análisis fotográfico demuestra que el nuevo lanzamiento de realme cumple con creces las expectativas y lo hace acompañado del siguiente sistema de cámaras:
- Cámara principal de 50 MP, f/1.8, focal de 24 mm, estabilizador y enfoque automático.
- Teleobjetivo de 50 MP con f/2.7, distancia focal de 73 mm, estabilizador, enfoque automático y zoom óptico de 3x.
- Ultra gran angular de 8 MP con f/2.2, focal de 16 mm, 112 grados.
Muchas sorpresas con la cámara del reame GT 7 Pro
Podemos afirmar con certeza que, tras haber probado detenidamente la cámara del realme GT 7 Pro en diferentes escenarios, el nuevo móvil de la marca supone una evolución considerable en comparación con modelos anteriores. Por fin, se puede fotografiar sin miedo a que la imagen esté predominada por una colorimetría artificial y una nitidez insuficiente. El equilibrio de las escenas en términos de contraste entre luces y sombras también nos parece brillante, consiguiendo una fotografía realista con unos tonos precisos y más oscuros donde debe.
Su capacidad para representar los colores es una de sus grandes bazas gracias a que obtiene unas tonalidades muy naturales que proporcionan a la imagen un aspecto único. Otro de sus apartados más destacados es el zoom, donde el realme GT 7 Pro cuenta con teleobjetivo que funciona con IA para conseguir aumentos mucho mayores sin perder nada de calidad. El rendimiento en este tipo de escenas resulta espectacular debido a que los resultados parecen extremadamente naturales y en ningún momento da la sensación de estar utilizando un zoom digital.
Una de las mejores noticias acerca de la cámara del realme GT 7 Pro es que los cielos se ven negros, como debe ser, y no con ese tono azulado a causa de un procesado demasiado agresivo. Los resultados cumplen con buena nota y merece la pena destacar de nuevo su capacidad para la representación de las sombras de los elementos, puesto que, durante la noche, se puede apreciar mejor la nitidez y el nivel de detalle que ofrece en las texturas de los diferentes elementos que componen la imagen.
La única pega que tiene
La cámara del realme GT 7 Pro solo tiene un único, pero y es el sensor ultra gran angular de 8 MP que acompaña a la lente principal y teleobjetivo. Son las únicas fotos que dejan que desear y es que el procesado de la imagen resulta demasiado nítido, lo que da como resultado unas fotografías algo artificiales. La diferencia en comparación con las otras dos cámaras resulta evidente, aunque de nuevo vuelve a sorprender positivamente por la notable diferencia que hay teniendo en cuenta los anteriores móviles de gama alta de la compañía china.
El precio de lanzamiento del realme GT 7 Pro superó en su salida los 1000 euros, pero ya puede encontrarse fácilmente por bastantes cientos de euros menos, si lo pillas con una buena oferta de por medio. En líneas generales, es un smartphone completísimo al que no le falta de nada y que por fin puede competir de tú a tú con los principales lanzamientos del sector.
¿Le superará el realme GT 8 Pro?
El realme GT 8 Pro ya es oficial, pero por el momento lo es en China. Cabe preguntarse si esta nueva generación podrá superar los resultados del GT 7 Pro. No es la primera vez ( y llevamos bastantes años en esto) que vemos cómo una generación superior no alcanza las cotas de calidad de su antecesor. No tiene por qué ser el caso, y probablemente no lo sea, pero el recién nacido realme GT 8 Pro, aún debe demostrar de lo que es capaz.
Y hay muchas expectativas puestas en este sucesor del GT 7 Pro. Sobre todo porque cuenta con una lente de 50 MP de última generación, el curioso sonido de obturador de la Ricoh GR IV, y modos que emulan distancias focales de 28 y 40 mm. También sabemos que integra un modo Snap, que permite capturar al instante sin necesidad de perder el tiempo enfoques previos.
Y sobre el papel, las cifras también asustan. El Realme GT 8 Pro integra una cámara periscópica de 200 MP con grabación 8K y zoom sin pérdida de hasta 12x, junto a un ultra gran angular de 50 MP. Por si fuera poco, el nuevo motor de imagen ha sido desarrollado en conjunto entre realme y Ricoh, una asociación más que busca potenciar los resultados. En este caso, realme ha asegurado que el terminal prioriza texturas y sombras frente a los excesos del procesado digita. El resultado debería traducirse en fotos más realistas y menos “espectaculares” que muchas veces introducen un elemento de “falsa realidad”.
Hay presentes también en el GT 8 Pro, cinco perfiles de color inspirados en la Ricoh GR, y un paquete herramientas avanzadas para ajustar grano, viñetas y otros parámetros, que se acercan a los de las cámaras profesionales. Quizás lo más impresionante, es que el terminal cuenta con un módulo de cámara desmontable. Toda una virguería que estamos deseando probar y pronto haremos.
