Grabar vídeo con un Google Pixel es una maravilla. Es tan fácil como apuntar, pulsar el botón y el procesado de Google se encargará del resto automáticamente. Esto provoca que la mayoría no dedique unos minutos a explorar los ajustes de la cámara y en su interior se pueden encontrar funciones muy útiles para perfeccionar tus grabaciones.
Al activar ciertas funciones de la cámara puedes mejorar los resultados drásticamente y liberar el rendimiento del chip Tensor para trabajar a plena potencia. Es posible que algunas de las siguientes funciones no se encuentren disponibles si tienes modelos antiguos, pero del Pixel 8 en adelante puedes aprovechar las siguientes:
El mejor truco: conectar una cámara externa
Una de las funciones que más ha pasado desapercibida entre los móviles de Google es la compatibilidad con el estándar UVC. Esto permite que tu Pixel reconozca la señal de vídeo de una cámara réflex o una GoPro mediante un puerto USB-C. Al activar esta opción, el móvil deja de usar sus propios sensores para actuar como una segunda pantalla o cámara para utilizar diferentes planos.
Esta característica es muy útil para creadores de contenido, ya que puedes usar dos cámaras de manera simultánea y aprovechar la conexión de tu Google Pixel para transmitir en directo por Twitch o YouTube o procesar el vídeo con la IA de Google al instante. Es la forma más rápida de obtener vídeos a nivel profesional.
Reduce el sonido en tiempo real por IA
De nada sirve tener un vídeo grabado perfectamente y con planos profesionales si el sonido es de mala calidad por culpa del viento o el ambiente. Por suerte, en los ajustes de vídeo la cámara puedes activar la función Sonido mejorado. Esta funcionalidad se encarga de utilizar algortimos para aislar la voz del protagonista y reducir considerablemente el ruido de fondo.
Es una opción que merece la pena activar siempre y que resulta ideal para grabar entrevistas en la calle o blogs de tus viajes sin tener que preocuparte por el ruido de fondo. De esta forma, no tendrás que ponerte a editar posteriormente ni nada por el estilo, lo que ahorraría muchísimo tiempo a creadores de contenido o usuarios que están empezando a grabar vídeos.
Escoge entre los dos modos de estabilización
Los Google Pixel cuentan con varios modos de estabilización y saber cuándo utilizar cada uno es clave para conseguir que tus vídeos dejen de ser los de un novato y pasen a ser los de un experto. Estos son los dos modos que hay:
- Fija: es la opción ideal si vas a grabar desde una posición estática sin usar un trípode. El sistema bloquea vibraciones y pequeños temblores de la mano, creando la ilusión de que el móvil está anclado a un soporte profesional.
- Activa: es la opción necesaria para escenas de mucho movimiento, como cuando vas corriendo o grabando desde un vehículo. El teléfono utiliza el software compensar los saltos bruscos, logrando una fluidez asombrosa en el plano final.
Optimiza los FPS en función de la escena
Por último, pero no menos importante, no hay que olvidar la opción para optimizar los FPS. Esta función se encarga de ajustar la tasa de fotogramas por segundo según la luz disponible. Por lo tanto, si estás grabando en un lugar interior oscuro, el móvil bajará ligeramente los FPS de la escena para capturar más luz, evitando el ruido en la imagen.
En cambio, si grabas en un lugar con mucha luz, el móvil forzará la máxima velocidad de FPS para que el movimiento sea lo más natural posible. Mantener esta opción activa te asegura que la exposición siempre sea correcta sin tener que proecuparte por ajustar manualmente la grabación.
Con estos 4 ajustes, notarás cómo los vídeos de tu Google Pixel mejoran notablemente y parecerán mucho más profesionales.
