Google está trabajando en una actualización que, a diferencia de lo que estamos acostumbrados, no tratará de integrar novedades en el sistema operativo o de ampliar herramientas de cara a los usuarios. Se trata de una novedad que se integrará directamente en el kernel de Linux sobre el que funcionan los dispositivos Android y que especialmente afecta a los teléfonos Google Pixel.
Desde que Google decidió utilizar sus propios procesadores denominados Tensor, han sido muchas las críticas que han recibido por las limitaciones de potencia que estos integran. Eso podría cambiar de ahora en adelante con la optimización del kernel, el cual, entre otras cosas, ofrecerá a los componentes del procesador mayores capacidades. Google tiene el control sobre Android y, aunque eso no le asegura el éxito en ventas, sí que le otorga cierta ventaja con el desarrollo del software.
La propia empresa confirmaba a través del blog de Google este cambio el pasado mes de marzo y ahora el desarrollo estaría llegando a su final, permitiendo un cambio drástico en los últimos modelos y más avanzados de la familia Pixel. La fecha de implantación de esta medida no se ha confirmado, aunque es de esperar que se produzca en las próximas semanas de manera paulatina por los diferentes modelos seleccionados en tandas distribuidas por las regiones mundiales.
La transición a la versión 6.12 del kernel de Linux
Un reconocido experto en tecnología llamado Mystic Leaks y con numerosas publicaciones acertadas sobre el kernel de Linux ha revelado en su canal de Telegram la noticia que ha saltado a los medios. En ella podemos leer cómo confirma la llegada de una importante actualización del kernel para casi todos los dispositivos Pixel equipados con un procesador Tensor.
Además, podemos leer la confirmación de los smartphones que tienen la suerte de actualizarse, empezando por los Google Pixel 7 y finalizando con los Google Pixel 10. Los lamentos llegan, sin embargo, a los Google Pixel 6, que se quedan fuera del plan de actualización, sumando esta desgracia al final del programa de actualizaciones, donde Android 17 será su último gran salto en el software.
- Serie Pixel 7: Pasará de 6.1-android14 a contar con 6.12-android16
- Serie Pixel 8: Pasará de 6.1-android14 a contar con 6.12-android16
- Serie Pixel 9: Pasará de 6.1-android14 a contar con 6.12-android16
- Serie Pixel 10: Pasará de 6.6-android15 a contar con 6.12-android16
Esto supondrá varios cambios para los smartphones, que de forma generalizada supondrá la modificación de 4 claves:
- Hará del sistema menos propenso a los parpadeos gracias a implementar AutoFDO en el kernel.
- El proxy ofrecerá una mejor planificación al procesador cuando realice varias tareas en segundo plano.
- La CPU de los smartphones conseguirá una respuesta más solvente en tareas de segundo plano gracias a la función Multishot.
- Un nuevo perfil de la memoria evitará fugas.
Todo esto repercutirá en el usuario en su día a día, permitiéndole conseguir una experiencia mejorada en diferentes momentos. A la hora de utilizar aplicaciones exigentes, como es el caso de los juegos, conseguirá librarse de pequeños problemas y tiempo de espera a los que antes estaba obligado, pero esto también optimizará la gestión de todos los archivos y, en consecuencia, el rendimiento del smartphone e incluso de la batería.
De forma indirecta, también tendrá ventajas para reducir la temperatura que alcanza el teléfono en momentos en los que hay varios procesos al mismo tiempo. Aunque, sobre todo, notamos una mejora en su tiempo de espera al abrir o cargar aplicaciones, según explicó Google, ofrecerá una mejora de al menos el 4%. Una mejora con la que Google se descarta del resto de fabricantes, ya que esto no suele actualizarse.
