El Apple Watch lleva años siguiendo una fórmula bastante reconocible que ha sido imitada por todos. Es un reloj que presume de una caja rectangular, distintos tamaños, versiones más económicas y un modelo Ultra claramente diferenciado. Pero puede que, no este año, sino en 2027, todo esto cambie.
Y es que, según uno de los mayores expertos en la empresa de Cupertino, la compañía estaría estudiando una renovación completa de su gama de relojes, con nuevos diseños, diferentes formatos y hasta dispositivos que prescindirían de la pantalla ,como la última Fitbit Air.
Mark Gurman, en su boletín Power On, asegura que el equipo de diseño industrial de Apple lleva aproximadamente un año explorando una revisión más amplia de la familia Apple Watch. No se trataría, por tanto, de un simple cambio estético para la próxima generación, sino cambiar el camino del Apple Watch en los próximos años.
Copiando a Google y Samsung
Una de las propuestas más llamativas sería precisamente un dispositivo sin pantalla. Apple estaría valorando un monitor de actividad física pensado para competir con productos como Whoop, que basan buena parte de su experiencia en la recogida de datos de salud y entrenamiento sin recurrir a una pantalla tradicional.
En otras palabras, imitar lo que ha hecho Google con su Fitbit Air, también sin pantalla que podría ser más pequeño, ligero y cómodo para llevar durante todo el día, además de centrarse exclusivamente en sensores y seguimiento de la actividad física. La información se consultaría posteriormente desde el iPhone o desde otro dispositivo de la compañía.
Pero los cambios no terminarían ahí. Apple también estaría probando relojes con diferentes tipos de pantalla y nuevas dimensiones. Incluso se habría estudiado la posibilidad de recuperar una de las ideas más llamativas que siempre han rodeado al reloj de Apple: una caja completamente redonda.
Eso sí, Gurman considera poco probable que este modelo termine llegando al mercado.
Personalmente, es la parte que menos me sorprendería que acabara descartada. El diseño rectangular del Apple Watch se ha convertido en una de sus señas de identidad y, además, encaja especialmente bien con la interfaz de watchOS. Cambiar a una pantalla circular obligaría a replantear buena parte de la experiencia de uso y no aportaría necesariamente una ventaja clara frente al diseño actual.
Más interesante puede resultar la intención de ampliar la gama hacia arriba y hacia abajo. Apple estaría estudiando nuevos modelos económicos que irían más allá del actual Apple Watch SE, pero también dispositivos incluso más caros que el actual Apple Watch Ultra, destinados a usuarios que buscan características más avanzadas.
También habría novedades en los materiales. Apple podría recuperar la cerámica como opción para la caja del reloj, una posibilidad que podría materializarse a finales de este año o durante 2027. A esto se sumarían nuevos colores y correas para ampliar las posibilidades de personalización.
En definitiva, una renovación de cabo a rabo de toda la línea de relojes de la marca que definirá el futuro de los wearables de Apple en los próximos años.
