Las quejas sobre los bugs de iOS 26 se están acumulando a un ritmo poco habitual incluso para los estándares de Apple, y el malestar ya no se limita a casos puntuales o a modelos concretos. Basta con revisar hilos recientes en Reddit para comprobar que el enfado de los usuarios es bastante palpable.
Lo verdaderamente preocupante no es solo la cantidad de errores reportados, algo de lo que ya nos hemos hecho eco, sino la repetición de los mismos problemas en distintos iPhone y versiones intermedias del sistema, algo que deja a Apple en entredicho, sobre todo a la hora de presumir de estabilidad y calidad.
Quejas y más quejas
Uno de los fallos más repetidos tiene que ver con el SpringBoard, la base de la interfaz de iOS. Los usuarios se quejan de crasheos constantes que provocan reinicios de la pantalla de inicio, bloqueos momentáneos y una sensación general de sistema inacabado. No es un bug nuevo para quienes llevan años usando iPhone, pero sí resulta especialmente frustrante verlo reaparecer con tanta fuerza en iOS 26, una versión que en teoría debía centrarse en pulir la experiencia.
Estoy hasta las narices de que se crashee el springboard. Pasaba todo el tiempo en iOS 16 y ahora regresa de nuevo en iOS 26.
Muy ligado a esa inestabilidad aparece otro de los problemas que más enfadan a los usuarios: la falta de respuesta táctil. Hay casos en los que el sistema deja de registrar toques en la pantalla hasta que se bloquea y desbloquea el terminal. No es un fallo aislado ni limitado a una app concreta, sino un comportamiento del sistema que rompe por completo el uso diario.
Y ahora la nueva actualización causó un problema donde las apps no responden al tacto a menos que bloquee el teléfono y luego lo desbloquee. Ya me harté.
El rendimiento es otro de los grandes focos de crítica. Son numerosos los usuarios que hablan de bajadas de frame rate al cerrar aplicaciones en segundo plano, animaciones que se arrastran y una sensación general de falta de fluidez. En algunos casos incluso se menciona que la frecuencia de actualización de la pantalla baja de forma visible, algo especialmente grave en modelos con paneles ProMotion, donde la suavidad debería ser uno de sus puntos fuertes.
No somos todos, pero en mi modelo 17 base está bien lento.
La pantalla, más allá del rendimiento, también está generando problemas visuales. Parpadeos, glitching y colores alterados tras actualizar a versiones como la 26.2.1 aparecen de forma recurrente en el hilo. Hay quien se queja de que aparecen iconos con tonos extraños, imágenes en negativo dentro de algunas apps y una calibración que parece romperse sin motivo aparente.
Instalé la 26.2.1 en mi iPhone 15 Pro y los colores de la pantalla están por todos lados. En algunas apps las imágenes parecen negativas.
A todo esto se suma el clásico cierre inesperado de aplicaciones. Apps que se cierran solas mientras se están usando, sin aviso ni mensaje de error.
¿Se llegarán a corregir?
Algunos usuarios reconocen que ciertas actualizaciones posteriores han corregido este problema, pero la sensación general es clara: Apple arregla unos bugs mientras introduce otros nuevos y cada nueva actualización nos deja la incógnita de saber qué es lo que va a fallar en un futuro cercano.
De hecho, en las versiones más recientes de iOS 26, hay menciones a sobrecalentamiento puntual y a un consumo energético irregular tras actualizar, especialmente en apps concretas. No es el problema más extendido, pero refuerza la idea de que la gestión de recursos en iOS 26 no está tan afinada como debería.
A esto se le suma algo que muchos usuarios lamentan, el no poder regresar a versiones anteriores más estables una vez que Apple cierra la ventana de firmas. Esto convierte cada actualización en una apuesta arriesgada: si todo va bien, perfecto; si algo sale mal, toca convivir con los errores durante semanas o meses.
