A lo largo de los últimos meses, han sido mucho los propietarios del Google Pixel 10 se han quejado de un mismo fallo que afecta directamente al uso de Android Auto. Según recoge Autoevolution, el problema no se limita a desconexiones puntuales, sino que impide incluso completar la configuración inicial cuando el teléfono debe enlazarse por cable con el sistema del coche.
Por supuesto, muchos se quejan de que es ilógico que un móvil fabricado por la propia Google, no sea plenamente compatible con las aplicaciones de la compañía desde el primer minuto.
El fallo del Pixel 10 con Android Auto
El patrón observado es siempre similar. Android Auto aparece como disponible en la pantalla del vehículo, pero la aplicación no se carga. El dispositivo reconoce la conexión, muestra el icono correspondiente y, aun así, no inicia el sistema. Los usuarios indican que el fallo afecta principalmente a quienes necesitan la configuración inicial por cable, incluso si su vehículo ofrece Android Auto inalámbrico. En cambio, quienes ya tenían la app configurada o quienes no requieren el emparejamiento por cable no suelen sufrir este bloqueo.
Lo que parece claro es que el error no depende necesariamente del software instalado. Incluso con Android 16 actualizado, la última versión de Android Auto y los Servicios de Google Play al día, el problema persiste. Tampoco influye que el cable utilizado haya funcionado durante meses con otros dispositivos e incluso con generaciones anteriores del propio Pixel. Lo que parece es que la combinación entre el nuevo smartphone de Google y algunos cables USB-C genera un conflicto en la transferencia de datos que impide que Adroid Auto pueda iniciar su configuración con normalidad.
Arregla el problema
La solución identificada por Autoevolution parte de un proceso complejo, pero, al parecer, bastante efectivo.
Lo primero es descartar cualquier limitación del cable. Aunque muchos cables permiten cargar sin dificultad, no todos soportan transferencias de datos de alta velocidad y, por tanto, no sirven para Android Auto. El consejo técnico es usar un cable USB-C corto, de unos 30 centímetros. Un cambio simple, aparentemente, pero que permite, en la mayoría de los casos, completar la vinculación inicial incluso si el cable anterior funcionaba perfectamente con otros móviles.
Tras sustituir el cable, se recomienda restaurar Android Auto a su versión original siguiendo estos pasos:
- Abre la app de Ajustes.
- Entra en Aplicaciones.
- Busca Android Auto.
- Elimina las actualizaciones recientes.
- Posteriormente, es necesario instalar de nuevo la versión más reciente desde Google Play.
Es sí, antes de conectar el móvil al coche, conviene abrir Android Auto en el propio smartphone y activar las opciones de desarrollador pulsando diez veces sobre la información de la versión. Una vez dentro de ese menú, se debe comprobar que el modo de conexión USB no está limitado a “solo carga” y que la función de Android Auto inalámbrico permanece desactivada temporalmente, ya que la primera conexión requiere cable.
Con estos ajustes listos, al conectar el Pixel 10 al coche debería aparecer la solicitud de permisos que hasta ahora no aparecía. Lo más normal es que, tras este paso, Android Auto funcione correctamente y, una vez configurado, el funcionamiento tanto por cable como inalámbrico no de problemas en forma de desconexiones ni errores posteriores.
