Quienes tienen un teléfono Google Pixel habrán detectado que en los últimos meses la carga ha hecho movimientos extraños, provocando que no pase del 80%, lo haga a cuentagotas y con una velocidad mínima o generando tiempos de espera que para nada se corresponden con la velocidad que ofrecen los smartphones. Un problema que radica en Android 16, donde la versión del software ha ocasionado dificultades.
En foros y redes sociales nos hemos encontrado con críticas donde se mencionan a los Google Pixel 8, Pixel 9 y también a los nuevos Pixel 10 series. Smartphones que tienen una carga rápida de entre 27 W y 30 W; estos tienen un tiempo de espera aproximado para llegar del 0% al 100% que ronda las 2 horas, pero aunque se utilice un cargador totalmente compatible con la tecnología de carga rápida, el sistema limita la velocidad.
Las quejas sobre la carga de los Pixel y sus posibles razones
Con tal de mostrar algo de realidad sobre la multitud de críticas que aparecen en internet, vamos a tratar de buscar respuesta a todo lo que sucede. Hay críticas que apoyamos como usuarios de teléfonos Google Pixel, pero hay otros problemas que en verdad han sido predeterminados como medida de prevención ante el deterioro que las cargas rápidas pueden generar en las celdas.
Quienes se quejan de que su teléfono móvil limita la velocidad al llegar al 80% de carga deben tener en cuenta que esto no es realmente así. Google ha optado siempre por reducir la velocidad de carga a tan solo 3 W cuando el teléfono alcanza este porcentaje, con el que se considera que es suficiente para aguantar todo un día fuera de casa. Una decisión que, aunque no gusta a todo el mundo, trata de prevenir la pérdida de vida útil en las baterías.
Es por eso que, aunque en la pantalla de bloqueo del teléfono aparezca el mensaje «Cargando rápidamente», tendremos que tener mucha paciencia porque el 20% restante podría llegar a suponer más de 60 minutos de espera.
Aunque recomendamos que los usuarios que se quejan de la capacidad de carga de los teléfonos Google Pixel revisen su configuración y concretamente accedan al menú de Ajustes > Batería > Estados de la batería > Optimización de la carga. Ya que en este menú podrán escoger si deciden limitar la carga máxima al 80%. O si por el contrario prefieren hacer uso de una carga inteligente para que llegue al 100% justo cuando normalmente solemos hacerlo.
Otro de los factores a tener muy presente es la llegada del control de la temperatura en los smartphones con Android 16, donde se introduce de nuevo un perfil de seguridad térmica que trata de poner remedio a aquellas situaciones donde el smartphone llega a los treinta y cinco grados centígrados, ordenando la detención de la corriente. Esto podría haber ocasionado más de una de estas críticas sobre el tiempo que tarda en cargarse el teléfono.
Aunque Android 16 también ha hecho estragos con algunos tipos de cargadores que no se adaptan al estándar PPS, destinado a controlar y proteger el teléfono, aunque no todos cuentan con dicha tecnología, ocasionando que se reduzca drásticamente la potencia que nos ofrecían antes.
No podemos negar que haya problemas, pues hay hilos donde se explica contundentemente cómo la función de carga adaptativa ha modificado sus patrones y ahora no llega al 100% justo antes de que suene el despertador del teléfono. Un fallo ocasionado por las últimas actualizaciones que no ocurre a diario, sino que aparece de forma aleatoria.
