Marcas de relojes hay muchas, pero probablemente pocas sean tan conocidas como Garmin, por la calidad de sus modelos, o Amazfit, por la gran relación calidad-precio que ofrecen sus relojes. Ahora, ¿son marcas tan diferentes?
Si estás buscando un smartwatch y dudas entre un Garmin y un Amazfit, hay tres aspectos clave que debes considerar antes de tomar una decisión: la batería, el precio y la calidad de construcción del dispositivo. En una gana Garmin, en otra Amazfit y en la tercera, la del precio, ambas marcas ofrecen grandes alternativas para todos los presupuestos. Eso sí, hablamos de fabricantes cuyos enfoques son bastante distintos. Mientras que Amazfit se enfoca en un público más casual, Garmin es una firma que se ha especializado en trabajar con deportistas y usuarios más exigentes.
Amazfit gana en autonomía
Si lo que más te importa en un smartwatch es la autonomía, Amazfit es una buena opción. Los relojes de esta marca suelen ofrecer baterías de larga duración que pueden alcanzar hasta dos semanas de uso con una sola carga, dependiendo del modelo y la configuración de uso. Por ejemplo, el Amazfit GTR 4 puede durar hasta 14 días en uso estándar y más de un mes en modo ahorro de energía.
Por otro lado, los relojes de Garmin, aunque cuentan con una autonomía decente, suelen tener menor duración en comparación con Amazfit, y la culpa es de sus sensores, de mayor calidad y, por consiguiente, con un mayor consumo de energía.
Aun así, modelos como el Garmin Forerunner 255 ofrecen entre 12 y 14 días de batería en modo smartwatch, pero su duración se reduce drásticamente si se usa el GPS de manera continua, algo clave en los relojes enfocados en el deporte.
Garmin gana en calidad
Si bien Amazfit destaca en batería, cuando se trata de calidad de materiales, precisión y funciones avanzadas para el deporte, Garmin lleva la delantera. La mayoría de sus relojes están diseñados para atletas y deportistas exigentes, con métricas más precisas, sensores de alta calidad y compatibilidad con plataformas profesionales de entrenamiento.
Los relojes Garmin suelen ofrecer funciones avanzadas como VO2 Max, métricas de rendimiento en tiempo real, mapas detallados y una resistencia superior al agua y al polvo. Además, la precisión del GPS en modelos de Garmin es superior a la de Amazfit, lo que los convierte en la mejor opción para corredores, ciclistas y todo tipo de deportistas que necesitan datos precisos.
Por otro lado, aunque Amazfit incluye muchas funciones deportivas, sus mediciones no son tan precisas como las de Garmin, y sus materiales de construcción suelen ser de menor calidad, algo que suele acabar en quejas por parte de los usuarios.
No es que los relojes de Amazfit sean malo, pero no son ni de lejos tan buenos o precisos como mi Garmin Instinct Crossover, especialmente en términos de seguimiento del sueño y precisión del GPS.
En resumidas cuentas, los relojes Garmin están especializados en la actividad deportiva y para ello disponen de una serie de métricas que sirven para llevar un control óptimo del ejercicio, mientras que los modelos de smartwatch de Amazfit son algo más básicos en este sentido y están pensados para un uso cotidiano.
Ecosistema de software y actualizaciones
Algo que también se debe tener en cuenta a la hora de comparar estas dos marcas, es el ecosistema de software que utilizan. Es la clave en muchas ocasiones, ya que hablamos de la interacción, la gestión de los datos y prácticamente todo lo que implica el funcionamiento del dispositivo. Si vemos en detalle las apuestas de Garmin y Amazfit, enseguida nos damos cuentas de que son apuestas y filosofías muy diferentes.
Garmin prioriza un análisis profundo para deportistas y usuarios exigentes, mientras que Amazfit opta por una interfaz más accesible y versátil para usuarios de todo tipo. Tanto Garmin Connect y Zepp reciben actualizaciones de manera constante, pero como decimos, las dos son muy diferentes y eso puede inclinar la balanza hacia un lado y otro dependiendo del tipo de usuario.
Garmin Connect tiene una interfaz que puede resultar algo compleja para novatos. No es cuestión de cuál es mejor o peor sino para quién va dirigida. En este caso concreto, la app brilla con luz propia cuando hablamos de un análisis deportivo avanzado. Dispone de algoritmos que calculan VO2 Max, recuperación muscular y ofrece planes de entrenamiento adaptados.
Zepp de Amazfit, como decimos, destaca por ser más sencilla y tener una curva de aprendizaje casi nula. El foco aquí está puesto en las notificaciones y la personalización de esferas, con acceso al Zepp Store para apps de terceros. A lo largo de los años, Zepp ha mejorado mucho y se ha adaptado con creces al público occidental. También ha integrado novedades interesantes como el modo HYROX PFT para entrenamientos funcionales en el Balance, junto con soporte para plugins en datos de workouts. No podemos obviar que la IA también ha entrado de lleno, para
planes de ruta y Jet Lag Manager para viajes.
El precio depende del modelo
Uno de los puntos más fuertes de Amazfit es su relación calidad-precio. La marca se ha posicionado en el mercado con dispositivos accesibles que incluyen múltiples funciones sin elevar demasiado el coste. Por ejemplo, un Amazfit T-Rex 3, con GPS de doble banda, resistencia militar y una batería de 24 días, se puede encontrar por un precio bastante accesible de algo más de 250 euros en comparación con modelos de Garmin con características similares.
Por el contrario, Garmin es conocido por fabricar relojes premium con precios más elevados. Incluso sus modelos de gama media suelen superar los 300 o 400 euros, mientras que algunos de sus dispositivos más avanzados, como el Garmin Fenix 7 Pro, el que pueden llegar a costar más de 600 euros, pero su calidad bien lo merece.
Pero ojo, que también hay modelos por menos de 200 euros, por lo que el precio no es algo tan definitivo como el resto de características de cada marca. Por todo esto, nos quedaríamos sin dudarlo, con los relojes de Garmin, echando un ojo a las ofertas de las muchas tiendas que venden en España sus relojes.
