Aunque la mayoría de las personas, a la hora de escoger una funda para su teléfono móvil, se centran única y exclusivamente en el apartado visual, resulta imprescindible conocer la composición de estas. No es lo mismo comprar una funda basada únicamente en plástico de baja calidad y que a los pocos meses estará amarilla, que comprar una de materiales de alta durabilidad y resistencia.
Durante los años que llevo dedicándome a la tecnología móvil, he podido evaluar diferentes propuestas del mercado y me he dado cuenta de que, aunque tengo mis favoritas y hay algunas que jamás utilizo de forma personal, hay quienes prefieren tener más alternativas y optar por materiales aparentemente mejores y además caros. Es por ello que he decidido crear este análisis de materiales en las fundas, para que, tras explicarte lo bueno y lo malo de cada composición, seas tú quien elija lo mejor.
Diferencias entre todos los materiales
Explicamos cuáles son las principales diferencias en formato tabla, para que te resulte más sencillo identificar la ideal entre unas u otras.
| Material | Protección | Amarillamiento | Grosor | Precio orientativo |
|---|---|---|---|---|
| TPU | Alta | Alto | Medio | 5 – 15 € |
| Policarbonato | Baja | Bajo | Minimo | 10 – 20 € |
| Híbrida TPU + PC | Alta | Medio | Alto | 10 – 30 € |
| Fibra de aramida | Medio | Nulo | Minimo | 25 – 50 € |
| Silicona líquida | Media | Medio | Medio | 15 – 25 € |
| Cuero vegano | Medio | Bajo | Medio | 10 – 25 € |
| Cuero genuino | Baja | Bajo | Medio | 30 – 50 € |
| Bambú / material reciclado | Baja | Nulo | Medio | 15 – 35 € |
Fundas de TPU
Se trata de las fundas más básicas y comúnmente llamadas de plástico porque el poliuretano termoplástico del que están compuestas se trata de plástico rígido y silicona combinados. Es la opción más barata para los fabricantes y eso se acaba notando en el precio final del producto, aunque también se trata de la opción que antes pierde el color o coge un tono amarillento.
Uno de sus puntos positivos más importantes es que tiene una alta capacidad de absorción cuando sufre un golpe, evitando que el teléfono note el impacto, evitando que su placa base y otros componentes internos se vean afectados en gran medida.
Carcasas de policarbonato
Con un estilo mucho más rígido, la alternativa más popular al TPU y que al mismo tiempo consigue ofrecernos precios reducidos es el policarbonato. Se trata de una opción que no se puede deformar fácilmente, permitiendo que el teléfono no sufra rasguños, marcas o piquetes con ningún golpe. También suele ser una funda mucho más delgada y que no añade demasiado grosor a los smartphones.
El punto positivo lo encontramos en la seguridad del teléfono, pues aunque no sufre marcas externas con una mala caída, no cuenta con la capacidad de amortiguarlo y esto acaba teniendo efectos en los componentes del teléfono. Además, este suele resbalar mucho independientemente de la superficie.
Fundas híbridas TPU + policarbonato
La mayoría de usuarios quedarán más satisfechos con las que combinan ambos materiales, unas fundas híbridas que combinan una carcasa exterior rígida de policarbonato con un interior o marco de TPU, lo que permite conseguir lo mejor de los dos mundos. En primer lugar, no sufrirá rasguños y, además, podrá absorber los golpes. Esto también beneficia a que no amarillee tan rápido como el TPU puro.
Fundas de fibra de aramida
El material del que más se habla en los últimos tiempos, una solución que encaja perfectamente con los que quieren no engordar el teléfono, ya que cuenta con tan solo 1 mm de grosor, conseguir que resista ante todo tipo de impactos y además permite que la carga con el sistema inalámbrico MagSafe funcione sin interferencias.
También se dice que consigue disipar muy bien el calor, pero al igual que le ocurría al policarbonato, esa ligera delgadez no añade la posibilidad de absorber impactos y, de una u otra manera, los componentes sufrirán mucho con las caídas.
Protección con silicona líquida
Estamos ante el tipo de fundas que mejor agarre ofrecen de serie, un grip que marca la diferencia ante el resto de materiales por comodidad, aunque no con sensaciones premium. Se trata de una solución que impide que el teléfono se caiga fácilmente de las manos, del sofá al vibrar o incluso de una mesa.
Pero lo más negativo lo encontramos al llegar el verano, pues esta silicona no permite que el teléfono respire, y aunque puede proteger muy bien el smartphone, no es ideal si queremos que la batería no se deteriore.
Cuero genuino y cuero vegano
Uno de los materiales más premium que existen, lo que es difícil de igualar para la competencia por la textura diferencial que aporta. En ambos casos, con una estética diferencial que funciona perfectamente para proteger grandes golpes y con un agarre incomparable. Aunque el deterioro con el calor y el agua es más acelerado que en los anteriores modelos que hemos visto.
Bambú y materiales reciclados
En los últimos tiempos, se trata de una opción que ha ido creciendo entre los usuarios que están comprometidos con el planeta y buscan una alternativa sostenible que les aleje de los plásticos convencionales. Estas están desarrolladas a partir de fibras naturales comprimidas que, al mismo tiempo que aportan un aspecto diferenciador y una textura agradable, sirven como amortiguador natural ante los impactos, pero con una resistencia mucho menor a lo que encontramos con el TPU o policarbonato.
¿Cuál es el mejor material?
La respuesta es personal, depende totalmente de las preferencias de cada persona y no existe una solución universal para todo el mundo, aunque si buscas ayuda, te damos algunas claves para elegir un componente principal para la funda del móvil:
- ¿Se te cae el teléfono con frecuencia? La mejor opción es sin duda una funda híbrida TPU + policarbonato.
- ¿Quieres un diseño premium? El cuero vegano es el más exclusivo.
- ¿Quieres una funda discreta? El policarbonato delgado es tu gran aliado, será como no llevar funda, pero evitará marcas.
- ¿Quieres cuidar el medio ambiente? Necesitas una funda de bambú o materiales reciclados.
