Quedarse sin batería en los auriculares inalámbricos o en el reloj en mitad de la calle es un inconveniente habitual que suele resolverse llevando encima una batería externa. Sin embargo, Xiaomi ha comenzado a extender a sus gamas más accesibles una función que antes quedaba reservada a los modelos más caros del catálogo: la carga inversa por cable.
Esta tecnología permite transformar el propio teléfono en una fuente de energía capaz de alimentar otros aparatos mediante un cable USB-C convencional. Al conectar ambos dispositivos, el teléfono cede parte de su autonomía para recargar accesorios o incluso suministrar energía de urgencia al móvil de otra persona. Dentro de las opciones más asequibles de la firma, tres modelos destacan por combinar baterías de gran tamaño con potencias de salida especialmente útiles para este fin.
REDMI Note 17
El modelo más accesible de esta selección es también el que monta la batería más grande de toda la comparativa. Sus 7.700 mAh entregan un margen descomunal que permite utilizar el móvil con intensidad y aun así ceder energía a terceros sin temor a quedarse a oscuras antes de volver a casa. Mediante su conector USB-C suministra una potencia de salida de hasta 22,5 W, una velocidad suficiente para llenar de golpe la caja de unos auriculares o revivir un reloj inteligente en cuestión de minutos.
Más allá de su faceta como cargador de bolsillo, este dispositivo llama la atención por ser una auténtica sala de cine portátil. Su frontal está dominado por un panel AMOLED de 6,99 pulgadas a 120 Hz, una superficie enorme que se agradece al leer documentos, ver vídeos largos en viajes o usar dos aplicaciones a pantalla partida. El conjunto se redondea con un sensor principal de 50 MP pensado para resolver las fotos de diario sin complicaciones, consolidándolo como una opción orientada a quien busca tamaño y despreocupación total del enchufe.
POCO X8 Pro
La propuesta de POCO eleva la velocidad al máximo nivel dentro de esta categoría. Integra una celda de silicio y carbono con 6.500 mAh de capacidad y alcanza una potencia de carga inversa de hasta 27 W por cable. Esta cifra marca distancias con los sistemas lentos tradicionales, haciendo viable inyectar un buen pellizco de batería a otro teléfono móvil en una urgencia real sin tener que esperar horas con el cable colgando.
Ese mismo enfoque de velocidad se traslada a su recarga habitual, admitiendo 100 W de potencia propia para volver a tener la batería llena en menos de una hora tras haber compartido corriente con otros aparatos. Es un teléfono pensado claramente para usuarios intensivos y aficionados a los videojuegos: su procesador mueve títulos exigentes con soltura sin calentamientos excesivos, monta altavoces estéreo potentes y suma protección IP68 para resistir accidentes con líquidos en el día a día.
Xiaomi 17T
Para quienes necesitan compartir batería pero no quieren renunciar a un acabado más cuidado y compacto, el Xiaomi 17T representa la alternativa más refinada. Su batería de silicio y carbono alcanza los 6.500 mAh y admite una tasa de transferencia por cable de hasta 22,5 W, permitiendo enchufar accesorios cotidianos o cargar el móvil de un compañero en cafeterías o aeropuertos sin requerir enchufes de pared.
Donde este modelo rompe el molde de la gama media asequible es en su colaboración óptica con Leica. En lugar de limitarse a una cámara básica, incorpora sensores de 50 MP tanto en su lente principal como en un teleobjetivo periscópico dedicado, logrando retratos con desenfoque natural y capturas lejanas nítidas que ningún otro móvil de esta lista puede igualar. Es el equipo idóneo para quien viaja mucho, busca fotografías de nivel avanzado y valora la tranquilidad de llevar siempre encima un salvavidas energético.
