Asumámoslo. La brecha entre los mejores smartphones y las cámaras compactas tradicionales es hoy prácticamente inexistente. Pero ojo, hablamos de cámaras compactas, no de réflex las cuales gracias a sus sensores y tecnología aún no han sido alcanzadas por nuestros móviles. Aunque, tiempo al tiempo, el avance de la tecnología sigue haciendo esta frontera cada vez más delgada.
Por eso, y para quienes buscáis un dispositivo capaz de jubilar vuestro equipo fotográfico, hemos desglosado las capacidades reales de estos cinco referentes para ver qué ofrecen de verdad en el día a día, ya que son nuestras recomendaciones para sustituir a vuestra vieja cámara ahora que han bajado de precio.
Son grandes teléfonos, con un precio elevado, pero que suman todas las capacidades de un smartphone a una cámara digital.
Samsung Galaxy S26+ 5G
El Samsung Galaxy S26+ 5G se consolida como una de las herramientas más equilibradas del año. Su sistema de triple cámara está presidido por un sensor principal de 50 megapíxeles con una apertura f/1.8. Lo que más destaca es su estabilización óptica mejorada, que logra capturas nítidas incluso cuando nos tiembla el pulso en plena noche.
Este sensor principal se apoya en la tecnología Dual Pixel AF para un enfoque casi instantáneo. Le acompaña un ultra gran angular de 12 megapíxeles con un campo de visión de 120 grados. Es una lente ideal para fotografía de arquitectura porque apenas deforma los bordes de la imagen.
El apartado del zoom queda en manos de un teleobjetivo de 10 megapíxeles con un aumento óptico de 3x en el que se ha trabajado sobre la fidelidad del detalle sin que aparezca ese efecto de «acuarela» tan molesto. Además, la grabación en 8K permite extraer fotogramas con una calidad soberbia para redes sociales o impresión.
Su procesado de imagen es, quizás, su mayor virtud, junto con un sistema de IA que ha dejado atrás a la competencia gracias al buen hacer en la edición y postprocesado de fotos.
iPhone 16 Pro
Apple sigue fiel a su filosofía de precisión cromática con un sensor principal de 48 megapíxeles con tecnología Quad Pixel. Este sistema agrupa los píxeles para capturar muchísima más luz cuando el sol se pone, mejorando el ruido en las zonas oscuras.
La gran noticia es su ultra gran angular, que también sube a los 48 megapíxeles. Esto permite hacer fotografía macro de nivel profesional con una distancia de enfoque mínima sorprendente. Si te gusta capturar detalles minúsculos como insectos o texturas de plantas, este sensor es, sencillamente, de lo mejor del mercado.
El teleobjetivo de 12 megapíxeles mantiene el diseño de tetraprisma para ofrecer un zoom óptico de 5x. Al ser un diseño óptico puro, elimina el ruido que suele arruinar las fotos a larga distancia.
En vídeo, el iPhone sigue siendo el rey absoluto. La capacidad de grabar en ProRes y el soporte para Log ofrecen un control de postproducción que muchas cámaras profesionales envidiarían.
Y al tener ya más de un año en el mercado, es más sencillo encontrarlo más barato, aunque sea reacondicionado.
Google Pixel 9 Pro
El Google Pixel 9 Pro es un buen exponente de la fotografía inteligente gracias al chip Tensor G4. Su configuración se basa en tres sensores de 50, 48 y 48 megapíxeles cada uno.
El sensor principal utiliza una apertura f/1.68 que, junto al mítico procesado HDR+ de Google, extrae luz de donde no la hay. El teleobjetivo destaca por su Super Res Zoom, capaz de llegar a los 30x con una limpieza de imagen que parece magia negra.
La cámara frontal de 42 megapíxeles es otra de sus joyas. Ofrece un ángulo de visión muy amplio y enfoque automático, lo que garantiza selfies grupales definidos y con un tono de piel realista.
Pero, sin duda, el software sigue siendo el protagonista del teléfono con funciones como el Borrador Mágico o el Enfoque de Foto, que rescata tomas movidas mediante IA.
Xiaomi 15 5G
El Xiaomi 15 5G juega en otra liga gracias a su alianza con Leica. No se trata solo de poner un logo, sino de aplicar una firma óptica distinta. Su sensor principal de 50 megapíxeles tiene un tamaño físico muy generoso. Esto genera un desenfoque natural que no depende de algoritmos de software, sino de pura física óptica.
Le acompaña un teleobjetivo flotante de 50 megapíxeles optimizado para retratos. Permite enfocar con una precisión quirúrgica desde distancias muy cortas, algo raro en un teleobjetivo.
El ultra gran angular también es de 50 megapíxeles, cerrando un trío de lentes muy potente que mantiene los colores vibrantes pero sin saturaciones artificiales.
Lo que más nos gusta es su modo Pro, extremadamente completo y que permite jugar con la velocidad de obturación y el ISO como si tuviéramos una réflex en las manos, solo que en un cuerpo de lo más compacto.
Y para los puristas, los estilos Leica Authentic y Leica Vibrant ofrecen dos acabados de color muy diferentes: uno más clásico y otro más moderno y llamativo.
Vivo V70
El Vivo V70 es la gran sorpresa del año, un gama alta, que baja un escalón respecto a los otros smartphones citados, pero que destaca por su sistema de estabilización que compensa los movimientos de la mano de forma mucho más agresiva, por lo que es perfecto para grabar vídeo en movimiento.
Su sensor principal de 50 megapíxeles utiliza ópticas con revestimientos especiales para evitar reflejos extraños cuando hay farolas o focos directos. Además, incluye un sensor r gran angular de 8 MP para hacer esas clásicas fotos de grupo o paisajes.
Completan el conjunto un teleobjetivo de 50 MP con f/ 2.65 con el que también podemos grabar vídeo en 4K aprovechando buen hacer de la app de vivo.
