Cambiar de móvil cada año está empezando a dejar de tener sentido. Sí, es cierto que los cambios están ahí, pero cada vez son menos, o no se notan tanto. Los grandes fabricantes han alcanzado un nivel de madurez tan alto que las nuevas generaciones rara vez rompen esquemas. Y eso es justo lo que ocurre con los actuales teléfonos de Google.
Por ejemplo, si analizamos el Google Pixel 11 Pro frente a su predecesor, el Google Pixel 10 Pro, podemos ver que, mientras que el Pixel 11 Pro más económico parte de los 899 euros en tiendas como MediaMarkt, el Pixel 10 Pro se desploma en oferta hasta unos tentadores 699 euros.
¿Merece más la pena entonces el Pixel 10 Pro, gracias a estos 200 euros de ahorro?
Lo que se parecen: una base idéntica en diseño y pantalla
A primera vista, poner el Google Pixel 11 Pro y el Pixel 10 Pro uno al lado del otro es un ejercicio de buscar las siete diferencias. Ambos modelos apuestan por la misma filosofía de gama alta compacta, luciendo un panel Super Actua OLED LTPO de 6,3 pulgadas con resolución de 1280 x 2856 píxeles y una fluida tasa de refresco adaptativa de 1 a 120 Hz.
Además, los dos terminales comparten especificaciones clave que definen la gama alta de Google: resistencia al agua y polvo con certificación IP68, altavoces estéreo con sonido espacial, conectividad de vanguardia (5G, Wi-Fi 7, Bluetooth v6) y un compromiso de siete años de actualizaciones de software.
En el apartado fotográfico principal, ambos montan un sensor angular de 50 megapíxeles y un ultra gran angular de 48 megapíxeles, asegurando que la calidad de imagen de base esté en lo más alto del mercado en ambos dispositivos.
Las diferencias: potencia, brillo y un teleobjetivo más ambicioso
Mientras que por fuera son prácticamente hermanos gemelos, el interior y los pequeños componentes marcan las grandes diferencias.
Por un lado, el Pixel 11 Pro estrena el procesador Google Tensor G6 junto al chip Titan M3, mejorando la eficiencia energética hasta un 20% y ofreciendo una Unidad de Procesamiento Neuronal un 50% más potente que la del Tensor G5 del modelo anterior. Esto impulsa con mayor soltura las funciones avanzadas de Gemini Intelligence.
Por otro, el nuevo modelo eleva el brillo máximo en exteriores hasta unos deslumbrantes 3.600 nits (frente a los 3.300 nits del Pixel 10 Pro) y duplica la resistencia a los arañazos de su protección.
Las cámaras también cambian en lo que a zoom se refiere. Aunque ambos tienen un zoom óptico de 5 aumentos, el Pixel 11 Pro rediseña su teleobjetivo de 48 MP para captar un 32% más de luz y estira el zoom digital hasta los 120 aumentos (frente a los 100 del 10 Pro).
Por último, la carga inalámbrica salta de los 15 W a los 25 W y el almacenamiento base del nuevo modelo arranca directamente en los 256 GB, mientras que su predecesor lo hacía en 128 GB.
¿Merece la pena comprar el Pixel 10 Pro ahora por 699 euros frente a los 899 del 11 Pro?
El Google Pixel 11 Pro es indudablemente mejor, pero el Pixel 10 Pro rebajado a 699 euros se corona como una de las compras más inteligentes y rentables del mercado actual. La diferencia de precio es de 200 euros, y las mejoras del nuevo modelo (aunque interesantes para los más exigentes) se limitan a un refinamiento de la fórmula: un brillo algo mayor, un zoom un poco más lejano, una carga inalámbrica más rápida y un procesador ligeramente más eficiente.
Ante ello, me quedo con mis 200 euros y el Pixel 10 Pro.
