Desde que fue presentado, el Google Pixel 11 Pro ha conseguido llamar la atención de los amantes de los teléfonos compactos, ya que una pantalla de 6,3 pulgadas no se encuentra habitualmente. Pero también se impone por sus cualidades y características, uno de los dispositivos más inteligentes y completos que existen, lo que provoca que su precio ronde los 1.000 euros.
Quienes están dispuestos a pagar esta importante suma de dinero por el smartphone de última generación de Google lo hacen porque necesitan un dispositivo que cumpla con buenas cámaras, pantalla y potencia, pero además hay que tener en cuenta que muchos de los interesados son aquellos que ya han tenido anteriormente un Google Pixel. Quienes prueban los smartphones de la firma suelen repetir por la fiabilidad, soporte de actualizaciones y otras muchas razones de peso.
Si estás en la tesitura de no saber si pagar o no pagar tanto dinero por el Google Pixel 11 Pro, vamos a tratar de ayudarte a salir de dudas con una serie de aclaraciones.
¿Por qué no merece la pena el Google Pixel 11 Pro?
El aumento de los precios en la industria móvil ha provocado que este smartphone presente una configuración de memoria RAM menor a la de su antecesor. Mientras que el Pixel 10 Pro ofrece 16 GB de RAM junto a 256 GB de memoria interna, el nuevo teléfono de Google cuenta con 12 GB de RAM combinados con 256 GB de almacenamiento. Esto nos lleva a mirar con buenos ojos el teléfono del año pasado.
Su procesador sigue generando dudas; por mucho que se ha tratado de mejorar, el renovado Tensor G6 sigue presentando complicaciones y limitaciones en juegos exigentes, aunque en todo lo demás sea un teléfono sin limitaciones y con todo el potencial necesario para aprovechar la IA.
Ni mucho menos merece la pena comprarlo si tenemos el Pixel 9 Pro o el Pixel 10 Pro, pues este smartphone se presenta como una evolución que mejora sutilmente muchos aspectos, pero no cambia la experiencia ni la mejora notablemente.
¿Por qué sí merece la pena el Google Pixel 11 Pro?
El sistema de cámaras presenta una de las mayores evoluciones, no en cuanto a características, pero sí en los resultados. Los expertos destacan cómo el sensor principal y el objetivo tienen mayor capacidad para capturar luz, así como las funciones Magic Capture ofrecen extraer fotos de altísima calidad desde un vídeo.
La batería se ha visto mejorada gracias a una gestión interna que beneficia a la autonomía y también debido al nuevo procesador Tensor, que permite consumos menores cuando el teléfono está siendo utilizado y de manera destacada con procesos en segundo plano.
Todos aquellos que buscan un teléfono duradero tienen en el Pixel 11 Pro y sus 7 años de actualizaciones una gran baza. Un dispositivo que no se queda anticuado, que recibe las novedades de Android el primero y además todas las correcciones mediante sus parches de seguridad.
Es una opción cara, pero muy completa y que no decepciona a todos aquellos que pueden hacer el esfuerzo de comprarlo.
