OPPO ha tratado de convertir su gama media en la que trata de ofrecer el equilibrio que quieren la mayoría de usuarios, poniendo especial atención al diseño, las cámaras y las baterías. Sin embargo, esto puede provocar que otros elementos clave en un smartphone de tal calibre como el OPPO Reno15 queden en el olvido.
Si nos fijamos y analizamos todo lo que tiene que ofrecernos el teléfono, nos damos cuenta de que sí, es una buena opción de compra y la mayoría de personas estarán satisfechas con todo lo que tiene que ofrecernos, pero hay elementos en los que no es perfecto, dejándonos un mal sabor de boca en la experiencia del día a día.
Lo mejor que nos ofrece el OPPO Reno15
Nada más ver el apartado estético que nos ofrece este terminal, nos damos cuenta de que el diseño es un punto importante y muy positivo, pues han optado por un diseño basado en aluminio aeroespacial que le permite reducir el peso y el grosor hasta solamente 7,7 milímetros, integrando un acabado visualmente llamativo a las espaldas. Esto le permite presumir de una sensación muy premium a la mano y a la vista, que se acompaña de marcos planos acordes a las últimas modas. Completando una interesante propuesta con certificación IP68 e IP69 que añade tranquilidad y seguridad.
Sobre la batería tampoco podemos ponerle pegas, ya que integra una gran celda de 6.500 mAh con la que supera con creces un día de uso exigente y, según la propia firma, superará las 17 horas de uso continuado. Aunque tampoco podemos olvidarnos de su destacada carga rápida SuperVOOC de 80W, aunque tengamos que comprar el cargador aparte.
El último elemento en el que destaqué, posiblemente uno de los más valorados por los usuarios que optan por este smartphone, lo encontramos en las cámaras, las cuales se han llevado numerosos elogios en los test por las capacidades del sensor principal con 50 megapíxeles y sobre todo por su teleobjetivo, que puede capturar imágenes sin pérdida de calidad con 3,5 aumentos.
Lo peor del OPPO Reno15
Las decepciones sobre este smartphone comienzan en el mismo lugar donde acababan los puntos positivos, pues, aunque sus cámaras son capaces de hacer grandes fotografías, a la hora de grabar vídeo nos encontramos con limitaciones, por ejemplo, para grabar en resolución 4K donde no tenemos disponible la lente gran angular. Su estabilización tampoco ha demostrado ser la más completa y eficiente de la gama media, por lo que los usuarios más avanzados no podrán sacarle todo el partido.
Su precio es el último elemento negativo y uno de los más importantes; OPPO sabe que su teléfono tiene tecnología de última generación y eso hay que pagarlo. Lamentablemente, no han pensado en quienes no pueden pagar 500 euros por un teléfono. La única versión que podemos comprar en España incluye 512 GB de almacenamiento y 8 GB de RAM, que por un lado es positivo para que el teléfono rinda como el mejor y no genere problemas de espacio, aunque por otro lado supone un gran desembolso.
¿Merece la pena pagar lo que vale?
Siendo totalmente honesto, debo decir que me parece un smartphone muy digno, que sobre todo lo recomendaría a aquellos que están interesados en la fotografía y quieren disfrutar del mismo smartphone durante 6 años con su gran promesa de actualizaciones. Es cierto que tendremos que hacer un desembolso importante de dinero para conseguirlo, pero con promociones u ofertas especiales este puede ser uno de los móviles del momento.
