La trayectoria de realme en el mercado español se ha consolidado en torno a una estrategia basada en el uso de componentes de gama alta en rangos de precio competitivos. Esto le ha permitido colocarse en una posición privilegiada, atrayendo a los usuarios que buscan un buen rendimiento, baterías de gran capacidad y carga rápida ultraveloz principalmente.
Sin embargo, al indagar en sus smartphones encontramos algunas debilidades que pueden marcar la diferencia para algunos usuarios. No son smartphones completamente perfectos, puesto que en términos de software dejan que desear por diferentes razones. Analizar a fondo tanto sus aspectos positivos como negativos es clave para saber qué tipo de dispositivo estás a punto de comprar y saber si encajan con tu perfil.
Qué es lo mejor de los móviles realme
La ventaja en el mercado de los móviles de realme se sustenta en tres factores: la calidad-precio, el rendimiento de sus procesadores y las velocidades ultrarrápidas de la carga SUPERVOOC. Estos elementos permiten a la marca competir directamente con modelos de precios superiores por los siguientes motivos:
- Relación calidad-precio imbatible: la marca se caracteriza por utilizar procesadores de alto rendimiento y propios de precios mucho mayores en modelos que cuestan entre 500 y 800 euros, mientras que lo habitual para acceder a ellos es gastar cerca de 1.000 euros. Ejemplos de ello son el Snapdragon 8 Elite en el realme GT 7 Pro por 590 euros o el Snapdragon 8 Elite Gen 5 en el modelo GT 8 Pro por menos de 800 euros. Los dos mejores procesadores del ecosistema Android que solo se encuentran en la gama más premium.
- Baterías y carga SuperVOOC: la combinación de baterías de gran capacidad que alcanzan hasta los 6.000 mAh o 7.000 mAh con la tecnología de carga rápida más veloz de la industria, ofreciendo sistemas de 120W, 150W o incluso los 240W para cargar el teléfono en menos de 15 minutos. La mayoría de las marcas ni siquiera llegan a los 120W, así que realme no tiene rival en este campo.
- Diseño diferencial y atrevido: realme destaca por utilizar materiales poco convencionales en sus carcasas traseras, como texturas de cuero vegano o colaboraciones estéticas que aportan una apariencia diferencial, como el realme GT 7 Dream Edition en colaboración con Aston Martin que se estrenó el año pasado.
¿Son malos los móviles de realme?
Los puntos débiles de la marca tienen que ver con la gestión del soporte de actualizaciones de software, la amplia cantidad de bloatware y el desequilibrio en la configuración de sus sensores de cámara. Estas decisiones están pensadas para reducir costes, pero empañan el rendimiento de los móviles y la experiencia de uso.
Los inconvenientes y puntos débiles más criticados por los usuarios de la marca son:
- Política de actualizaciones corta: a diferencia de competidores que aseguran hasta 5 o 7 años de soporte, la política de actualizaciones de realme depende estrictamente de la gama del teléfono. Mientras que la serie insignia GT asegura 4 años de parches de seguridad y 4 actualizaciones mayores de sistema operativo Android, la serie de gama media (como los realme 14 Pro o 15 Pro) se limita a 3 años de Android y 4 de seguridad, y la gama económica de entrada (serie C) suele ofrecer únicamente 1 o 2 años de soporte.
- Exceso de bloatware: el sistema operativo realme UI incluye por defecto un gran volumen de aplicaciones preinstaladas de terceros (juegos, redes sociales y herramientas secundarias) que requieren una configuración manual profunda para ser desinstaladas por el usuario.
- Cámaras de baja calidad: en las gamas media y de entrada, la marca suele incluir sensores macro de 2 MP o lentes de profundidad sin utilidad práctica real solo para aumentar el número de cámaras, ofreciendo un rendimiento fotográfico muy limitado. Además, a excepción del último realme GT 8 Pro, que goza de la asociación con RICOH, los móviles de realme no brillan especialmente por su fotografía.
¿Merece la pena comprar un móvil realme?
Comprar un teléfono de realme resulta una opción recomendable para usuarios que priorizan el rendimiento en los juegos de alta exigencia gráfica, la autonomía extendida y la carga rápida a una velocidad extrema bajo presupuestos que rondan los 500 y 800 euros. Para un usuario enfocado en la potencia pura, existen pocas alternativas en el mercado con una calidad-precio similar.
Por el contrario, para perfiles que buscan un teléfono con una vida útil a largo plazo y con actualizaciones constantes o que exigen un sistema de cámaras versátil donde el sensor ultra gran angular o el teleobjetivo tengan la misma calidad óptica que la cámara principal, las marcas rivales ofrecen un software más limpio y un soporte más robusto, como es el caso de los Pixel o Xiaomi. La elección radica en valorar si se prefiere un teléfono potente pese a que no vaya a durar lo mismo que otros móviles del segmento.
Al final, siempre tienes que conocer lo que ofrece un móvil de la marca antes de comprarlo y ver si lo que te ofrece se ajusta a lo que buscas, para no tener que pagar de más por funciones que no vasa utilizar o quedarte corto en el día a día.
