Hace unos meses empezó a circular un supuesto “modo Naruto” de WhatsApp que promete dar a la app un aspecto temático del popular anime. Sin embargo, como han confirmado nuestros expertos en tecnología, no es una función real: no viene de Meta ni WhatsApp, sino que solo cambia el icono, y además implica instalar un software ajeno al sistema que requiere permisos técnicos. Lo peor: no aporta nada funcional y en casos prácticos puede crear confusión, pérdida de rendimiento o riesgos innecesarios para quien no esté acostumbrado a ajustes avanzados.
Pero… qué hay realmente detrás del famoso “modo Naruto”: qué es lo que hace (y lo que no), qué piden las apps implicadas, por qué para muchos usuarios no vale la pena y cuáles son los riesgos reales (menor autonomía, rendimiento, permisos innecesarios o incluso incompatibilidades). Todo con un lenguaje lo más ameno posible y pensado para que quien no suela trastear con el teléfono sepa qué conviene y qué no.
¿Qué hay de verdad en el “modo Naruto” para WhatsApp?
En realidad, el llamado “modo Naruto” no es más que una ilusión visual: un icono de WhatsApp personalizado con la estética de Naruto o Jujutsu Kaisen. La funcionalidad no cambia ni añade nada al sistema. Lo que se utiliza es un launcher de terceros (como Nova Launcher) para reemplazar la apariencia del icono y otros elementos superficiales del escritorio del móvil. No es ni una versión oficial ni una característica desarrollada por WhatsApp/Meta, y no altera el funcionamiento del servicio de mensajes en lo más mínimo.
¿Qué riesgos o inconvenientes tiene instalar algo así?
- Permisos técnicos que escalan a riesgos
Los launchers como Nova piden acceso a memoria, llamadas, contactos o conectividad. Según el informe de seguridad móvil de ESET del segundo trimestre de 2025, el 78 % de los launchers de terceros examinados solicitan acceso a contactos y ubicación sin una razón funcional evidente. Las directrices oficiales de Google sobre permisos sensibles explican estos casos con más detalle. Este tipo de apps pueden requerir permisos superiores a los estrictamente necesarios. - Consumo adicional de RAM y batería
Aunque los launchers más conocidos están optimizados, cualquier gestor que añade una capa extra sobre el sistema consume recursos: algunos foros reportan tareas donde un launcher puede usar decenas de MB permanentes de memoria, ralentizando el teléfono y mermando autonomía. Con iconos animados, widgets o funciones adicionales (como sombra, cajas flotantes), el consumo puede aumentar sin que el usuario lo note. - Confusión para usuarios con pocos conocimientos
Configurar un launcher implica cambiar la app que abre la pantalla de inicio, editar permisos especiales y permitir accesos reservados. En Reddit, muchas personas confunden el nivel de permisos y luego no saben revertir los cambios; algunos cambios pueden llevar a fallos en notificaciones, reinicios de aplicaciones o duplicidad de iconos si no se desinstala de forma correcta. - Nula ganancia funcional
Al final del día, solo se cambia un logo: ni se obtiene modo oscuro “anime”, ni animaciones exclusivas, ni stickers ni filtros. Para muchos usuarios, usar un launcher solo por un tema visual, y encima anonimizado, no compensa los posibles parches, actualizaciones y permisos adicionales que hay que aceptar.
