Basándose en un sistema de clasificación que se inspira en el cine, la empresa Meta ha comenzado a implantar en España un sistema de clasificación de contenidos para proteger a los menores de edad. Una medida que llega en pleno debate por el uso que hacen los adolescentes de las redes sociales y lo que esto puede llegar a generar en sus vidas.
Europa, Australia y Estados Unidos están viviendo un momento convulso en cuanto a las redes sociales, lo que está llevando a las grandes empresas que hay detrás de las redes sociales a verse en los juzgados con los afectados. La salud de las personas está por delante de las pantallas y por eso Australia fue el primer país del mundo donde se decidió prohibir su uso a los menores de 16 años. Una medida estricta que ha sido aplaudida por muchas personas y al mismo tiempo criticada a gran escala; por eso Meta ahora busca evitar este tipo de decisiones con adaptaciones a medida de los contenidos.
Así funciona la nueva clasificación interna de contenidos
Con la intención de que los adolescentes vean a través de la plataforma contenidos que no producen ningún daño, se ha generado una clasificación interna basada en los estándares utilizados actualmente en las películas para mayores de 13 años. Una medida implementada previamente en Estados Unidos para las cuentas de los adolescentes lanzadas en 2024.
Meta explicó que se trata de un desarrollo que combina decisiones previas sobre el contenido que pueden ver y la labor de la inteligencia artificial para conseguir valorar millones de contenidos que sean aptos o no aptos para los adolescentes. Una serie de medidas que tratan de evitar contenidos relacionados con:
- Imágenes gráficas o perturbadoras
- Conductas peligrosas o imitables
- Contenido vinculado a sustancias como alcohol, tabaco o drogas
Aunque la capacidad de que los adolescentes vean o no vean una serie de contenidos también tendrá sus efectos en los perfiles. Todas esas cuentas que publican de manera repetida contenido inapropiado no se podrán seguir por parte de los adolescentes, multiplicando de esta manera el control y evitando fallos en el sistema.
A estas medidas se suma el nuevo filtro de contenido limitado, permitiendo que las familias impidan que los menores vean publicaciones o bloqueen comentarios inapropiados. Añadiendo las diferencias para grupos de edad que Instagram tiene en cuenta, donde los menores de 16 años no pueden modificarlo sin autorización y donde los mayores de 16 años tienen ciertas limitaciones en su autonomía.
El difícil equilibrio entre las restricciones y la libertad en internet
Se ha demostrado en muchas ocasiones que el acceso libre a la red resulta peligroso, igual que la vida misma, de ahí que se necesiten una serie de normas, limitaciones y sobre todo mucha educación de conciencia. Meta quiere mostrar todo su apoyo con estas medidas al buen uso de las redes sociales; incluso Hélène Verbrugghe, Public Policy Manager para España y Portugal de Meta, ha expresado su deseo y el de toda la empresa:
‘Queremos que haya una legislación que diga cuál debería ser la edad mínima para entrar en redes sociales y esto también venga con elementos de verificación de la edad de los usuarios’.
El representante de Meta es consciente de las intenciones del Gobierno español por limitar la edad de acceso y quiere ofrecer, por ende, todas las herramientas necesarias para su correcto uso. En Australia, Reino Unido o Dinamarca ya funciona la verificación de edad y se ha llegado a prohibir el acceso a determinadas edades, lo que no sería extraño que terminase llegando al territorio español si las últimas medidas no terminan siendo suficientes.
