Meterte con el coche en el centro de cualquier ciudad mediana o grande se ha vuelto un auténtico quebradero de cabeza. Entre calles peatonales nuevas, señales que a veces ves cuando ya tienes el morro dentro y cámaras listas para soltarte una receta de 200 euros, conducir por zonas que no te conoces al dedillo da bastante respeto.
La ventaja es que no hace falta aprenderse de memoria los planos de cada ayuntamiento si sueles enchufar el móvil a Android Auto. Tanto Google Maps como Waze te pintan las restricciones en grande y te avisan antes de que sea tarde, pero para que no te metan en un lío, primero tienes que decirles qué coche llevas:
Configurar Google Maps en el coche para circular tranquilo
Google Maps ya tiene bien delimitadas las áreas de bajas emisiones de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y prácticamente cualquier municipio con restricciones activas. La aplicación suele reconocer el área en cuanto marcas el destino, aunque el truco para despreocuparte del todo está en decirle tu distintivo una sola vez.
Registrar tu pegatina en la app del teléfono
Esto conviene hacerlo un minuto en el sofá antes de subirte al coche, porque desde la pantalla del salpicadero no te deja tocar según qué menús a fondo:
- Abre Google Maps en tu móvil y pulsa en tu foto de perfil arriba a la derecha.
- Entra en el apartado de ajustes y baja hasta donde pone ajustes de navegación.
- Busca la opción de distintivos ambientales.
- Marca la etiqueta oficial que lleva pegada tu parabrisas (sea CERO, ECO, C o B).
Al dejar esto guardado, el navegador ya sabe de qué pie cojea tu coche. Si le pides ir a una plaza céntrica donde no tienes permiso para pasar, la ruta esquivará automáticamente ese perímetro para llevarte por calles abiertas o por las rondas de circunvalación.
Qué ves en la pantalla de la consola mientras conduces
Cuando vas en marcha con Android Auto, Maps te lo pone muy fácil a la vista. En cuanto el trayecto roza o atraviesa una zona restringida, salta un aviso amarillo en la esquina del mapa advirtiéndote de que vas a entrar en una ZBE.
Si te fijas en el plano general, la zona protegida se ve dibujada con una línea discontinua y un sombreado suave. Con un simple vistazo sabes qué calles marcan el límite para no meterte en la boca del lobo, y si tocas la advertencia, la propia aplicación te resume qué etiquetas tienen permitido el paso y en qué horarios está activa la cámara.
Si eres de los que prefiere usar Waze al volante
Muchos conductores pasan de Google Maps y prefieren llevar Waze en la pantalla del coche, sobre todo por lo bien que canta radares y coches parados en el arcén. Si estás en ese bando, el proceso para tener a raya las zonas ambientales es igual de rápido. Para que no te trace una ruta prohibida, solo necesitas dejarle claro qué distintivo ambiental te corresponde desde los menús del móvil:
- Abre Waze en el teléfono antes de arrancar.
- Toca la rueda dentada de ajustes y métete en detalles del vehículo.
- Pulsa sobre el apartado de pases de peaje y exenciones.
- Localiza el listado de distintivos ambientales de la DGT y añade el tuyo.
Con la etiqueta guardada en el perfil, Waze no solo evita las calles por donde no puedes circular, sino que te avisa con pitidos y carteles flotantes cuando te vas aproximando a una calle restringida. Además, si la normativa municipal exige que dejes el coche en un aparcamiento subterráneo para no llevarte la multa, la propia pantalla te sugiere parkings públicos a pocos metros antes de cruzar la línea de control.
