Diseñar una presentación desde el móvil solía ser una pesadilla de cajas de texto diminutas y fotos imposibles de encajar con los dedos. Las herramientas de inteligencia artificial han cambiado las reglas: en lugar de pelearnos con el diseño en seis pulgadas, la pantalla pequeña pasa a servir para lo verdaderamente importante: estructurar ideas, pulir el discurso y generar el contenido en limpio.
Millones de personas utilizan ya aplicaciones de IA en su día a día, pero la gran mayoría se queda en la superficie o se decepciona con los resultados. El motivo casi nunca es la potencia del modelo, sino la forma de comunicarse con él. Si le pides a una app «hazme una presentación de marketing», te devolverá diez diapositivas vacías, repletas de tópicos y frases hechas. La diferencia entre una presentación inútil y una que puedes proyectar ante tu jefe o en clase reside en la orden: hay que aprender a hablarle a la herramienta como a un compañero de trabajo al que le das un guion claro.
El secreto está en el prompt
Para que cualquier modelo de lenguaje te entregue diapositivas listas para usar directamente en el teléfono, conviene abandonar los mensajes telegráficos y estructurar la petición con criterio. El primer error común es no delimitar el contexto: la IA necesita saber con exactitud quién habla y ante qué público se va a exponer. No es lo mismo sintetizar una memoria de resultados ante un tribunal académico que preparar una propuesta comercial para un cliente o resumir un proyecto ante compañeros de departamento.
A esa definición de audiencia hay que sumar dos límites fundamentales. Por un lado, una restricción severa de extensión: pedirle que ninguna diapositiva supere las 30 o 40 palabras en pantalla, repartidas en un titular contundente y tres puntos breves, evita los temidos bloques de texto ilegibles en una pantalla pequeña. Por otro, resulta clave exigirle sugerencias visuales explícitas para cada lámina, indicando qué fotografía, icono o metáfora gráfica debe acompañar a la idea principal. Con esta plantilla mental en la cabeza, cada aplicación resuelve la tarea con sus propios atajos desde el teléfono.
Las 3 mejores apps para hacer presentaciones por IA
Por su capacidad de respuesta y generación, estas son las aplicaciones de IA que más recomendamos:
Gemini
La gran ventaja de utilizar Gemini en el móvil es que convive dentro del ecosistema ofimático de Google, ahorrando pasos innecesarios entre aplicaciones:
- Abre la aplicación de Gemini y escribe tu orden detallando el número exacto de diapositivas, el tono del discurso y los puntos clave que necesitas tratar.
- Cuando termine de generar la respuesta, pulsa en el botón de compartir situado al pie del texto y selecciona «Exportar a Documentos».
- Abre ese archivo en la app móvil de Google Docs, copia el texto estructurado y vuélcalo en la aplicación de Google Presentaciones (Slides) de tu teléfono, donde podrás aplicar una plantilla visual con un par de toques de pantalla.
ChatGPT
En la app móvil de ChatGPT, el truco consiste en no limitarse a pedir un texto plano y aprovechar las herramientas de apoyo para no diseñar a mano:
- Pide un esquema estructurado con notas de orador, exigiendo que divida cada lámina entre lo que se lee en pantalla (tres ideas cortas) y lo que tú vas a decir mientras la proyectas.
- Indícale que convierta el resultado final a formato Markdown limpio para que puedas copiar la estructura completa con el botón de portapapeles sin arrastrar fallos de formato.
- Abre el navegador de tu móvil, entra en plataformas de diseño asistido como Gamma App, pega el texto que acabas de copiar y deja que la web monte las diapositivas con diseño gráfico terminado en segundos sin salir del teléfono.
Claude
Claude destaca por ofrecer una redacción con un tono más natural y, sobre todo, por su ventana de Artifacts integrada en su aplicación para móviles:
- Entra en la app de Claude y escribe: «Crea una presentación de 5 diapositivas sobre este tema y utiliza Artifacts para programarla como una presentación interactiva con fondo oscuro y botones táctiles».
- En la propia pantalla del móvil se abrirá una ventana interactiva donde puedes pasar las diapositivas tocando con el dedo, lo que te permite ensayar la exposición o mostrarla directamente en una reunión informal sin necesidad de proyector.
- Si prefieres llevarte los datos a otra parte, pídele que organice las diapositivas en una tabla limpia para copiarla y pegarla directamente en la aplicación móvil de Keynote o PowerPoint sin desajustar las sangrías.
