Lo que prometía ser una de las actualizaciones más ambiciosas de Apple se ha convertido en una fuente de frustración para muchos usuarios. iOS 26 ha llegado cargado de promesas, pero pobre en entregas reales. Su mayor novedad visual, Liquid Glass, no ha convencido y ha provocado tal reacción negativa que Apple ya está dando marcha atrás en la beta más reciente.
La idea detrás de Liquid Glass era darle al sistema un aspecto más moderno y translúcido, jugando con efectos de transparencia y reflejos que recordaban al vidrio líquido. Sin embargo, en la beta 3, Apple ha recortado drásticamente estos elementos en aplicaciones como Apple Music o la App Store, especialmente en modo oscuro. Las críticas han sido tan intensas que incluso figuras como Mark Gurman lo han calificado de “paso atrás” y “barato”.
Y si eso no fuera suficiente, más allá de lo visual, no hay nada rompedor. Las nuevas funciones realmente interesantes están limitadas por hardware o directamente no están disponibles aún. Algunas ni siquiera llegarán este año. En resumen: no hay nada en iOS 26 que justifique el salto desde versiones anteriores para el usuario medio.
Funciones que llegarán… algún día
Uno de los mayores problemas de iOS 26 es que muchas de sus funciones más esperadas no estarán listas para el lanzamiento oficial. Apple ha aprendido, aparentemente, de su fiasco con Siri en el pasado, y ahora prefiere anunciar las cosas con más cautela. Aun así, muchas de las funcionalidades clave llegarán, como pronto, en 2025 o incluso 2026.
Por ejemplo, la nueva Siri con inteligencia artificial y comprensión contextual está prevista para la primavera de 2026, como parte de iOS 26.4. Esta versión ofrecerá interacciones mucho más avanzadas, pero aún está lejos.
También se esperaba una app de Calendario completamente rediseñada, impulsada por IA gracias a la adquisición de Mayday Labs, pero tampoco estará disponible este año.
Y la app de Salud renovada con funciones médicas basadas en IA también ha sido retrasada sin fecha clara.
Por si fuera poco, otras funciones como la optimización de batería con IA, el efecto de pantalla de bloqueo 3D o las acciones complejas con Atajos de IA, están reservadas únicamente para los iPhone 15 Pro o posteriores. Incluso algunas mejoras menores, como las encuestas en Mensajes o los Genmojis, están atadas a Apple Intelligence, lo que significa que la mayoría de usuarios actuales no las podrán usar.
Además, Apple ha sumado a iOS 26 un renovado análisis de batería y un modo Adaptive Power que ajusta automáticamente el rendimiento para alargar la autonomía hasta un 20 % . Los primeros testers de la beta 4 también informan de correcciones en desconexiones Wi-Fi y retrasos en notificaciones
Ni en todos los idiomas ni para todos los países
Apple ha dado pasos importantes con su Apple Intelligence, uno de sus grandes talones de aquiles, pero su implementación en iOS 26 es profundamente desigual. Muchas funciones dependen no solo del hardware más reciente, sino también del idioma del sistema. Por ejemplo, las nuevas funciones de traducción en tiempo real en Teléfono, Mensajes y FaceTime están limitadas a pocos idiomas: inglés, español (España), francés, alemán, italiano, japonés, coreano y portugués (Brasil). Y no todas las funciones están disponibles en todos estos idiomas por igual.
Esto deja fuera a millones de usuarios en América Latina, Europa del Este, África o Asia. Y aunque técnicamente se puede “engañar” al sistema cambiando el idioma en Ajustes, esta solución no es práctica para la mayoría.
Además, algunas funciones de Apple Intelligence, como las recomendaciones automáticas de Recordatorios o el filtrado inteligente de llamadas, tampoco están completamente desplegadas. El problema no es solo que iOS 26 sea desigual en funciones, sino que también es injusto en su distribución: quién tiene acceso y quién no depende de factores fuera del control del usuario, como la región o el idioma configurado.
Europa: menos funciones al mismo precio
Tal vez la crítica más contundente contra iOS 26 venga desde Europa, donde la actualización llegará con funciones recortadas por razones regulatorias. Apple ha confirmado que características como “lugares visitados”, una herramienta crucial para el futuro de Apple Intelligence, no estarán disponibles en la Unión Europea en el lanzamiento por la DMA, la famosa normativa que exige que Apple abra su sistema a terceros, algo que la empresa considera una amenaza a la seguridad del usuario.
No es la primera vez que esto ocurre. Ya pasó con Apple Intelligence, con el mirroring entre Mac y iPhone, y ahora vuelve a repetirse. El problema es que los usuarios europeos pagan lo mismo que en EE.UU., pero reciben menos, lo que sin duda, y con toda la razón, genera un creciente sentimiento de agravio comparativo.
Y no solo se trata de funciones de IA. En general, el despliegue de iOS 26 en Europa se siente como una versión de segunda clase: limitada, capada y cada vez más dependiente de las políticas internas de Apple para decidir qué llega y cuándo.
A fin de cuentas, si los usuarios no van a poder disfrutar al 100% de todo lo que puede dar de sí un iPhone, por qué no lanzar los teléfonos de la marca más baratos en consecuencia?
