Antes o después todos los smartphones del mercado dejan de actualizarse, un momento crítico para los propietarios porque desde ese momento, hay varias cosas que debemos tener muy presentes. Utilizar un teléfono sin actualizaciones tiene sus riesgos y aunque a nosotros nos pueda parecer algo habitual, porque la fragmentación a provocado que no nos extrañe no actualizar el teléfono continuamente, puede acabar conllevando que nos estafen, nos engañen o perdamos nuestros archivos más valiosos.
No importa si tienes un móvil Android, de marcas tan populares como Xiaomi o Samsung, tampoco si se trata de un terminal de marcas chinas más desconocidas, incluso si tienes un iPhone los riesgos son los mismos. Seguir utilizando sin control un teléfono que no tiene actualizaciones no es una buena idea, mucho menos para las personas que no controlan la tecnología. Si entras en el apartado de información sobre el dispositivo y compruebas que el terminal lleva más de 6 meses sin actualizarse debes preocuparte, probablemente el soporte de actualizaciones ha terminado y tendrás que ser muy consciente de las limitaciones que esto conllevará.
Todos los efectos que provoca el fin de ciclo de actualizaciones en un móvil
Lo primero y más importante es que ahora tienes entre tus manos un teléfono vulnerable a todos los ataques que surjan. Si hay un virus circulando por WhatsApp, aplicaciones o incluso integrado de alguna manera de forma oculta en un archivo, eres uno de los objetivos principales. Cuándo un terminal no recibe nuevos parches de seguridad, está más expuesto que nunca a los ciberataques, lo que puede terminar haciendo que pierdas toda tu privacidad y que alguien acceda a las fotos que tienes almacenadas o incluso datos más sensibles. La empresa de ciberseguridad ESET confirmo que si un teléfono Android lleva más de un año sin recibir actualizaciones, aumenta hasta en un 300% las probabilidades de que se infecte con virus.
Otro de los efectos que tienen las carencias en actualizaciones pasan por las funcionalidades, mientras los teléfonos de nuestros amigos y familiares podrán cumplir con tareas más complejas o llamativas, nuestro móvil se quedará anclado en el pasado. Este es probablemente un problema menor para muchas personas, hasta que llega el día en el que necesitas editar una fotografía, hacer cambios en un archivo o simplemente instalar una app que en nuestro teléfono no funciona correctamente.
La perdida de potencia es otro de los problemas que poco a poco notaremos, al haber perdido la capacidad de actualizarse, se pierde también la capacidad de optimización y eso irá degradando poco a poco el rendimiento de los móviles que no se pueden actualizar. Un efecto retrasó que termina afectando a todos los teléfonos, por muy bien que los cuidemos no podemos luchar contra el avance de las aplicaciones, la degradación de los chips e incluso de las memorias. Todo ello provoca que queramos o no, tengamos que cambiar de teléfono para seguir cumpliendo con tareas tan básicas como hacer una fotografía, un video o chatear con nuestros conocidos.
¿Qué puedo hacer llegado el día?
Si has comprobado y descubierto que tu teléfono no se va a actualizar más, hay varias cosas a tener en cuenta, la primera es que debes pensar en ahorrar para comprar un smartphone que cumpla con tus necesidades, pero además te damos unos consejos hasta que consigas hacer el cambio:
- Evita guardar datos importantes en el teléfono, tanto archivos como fotos o vídeos.
- No descargues archivos o aplicaciones de fuentes desconocidas, utiliza solamente la tienda oficial.
- Aumenta tus precauciones en todos los casos, no conectes el teléfono a un cable de carga público ni prestes tu teléfono a ninguna persona.
