Las actualizaciones del sistema son una parte fundamental de los teléfonos móviles. Mejoran el rendimiento, arreglan problemas de funcionamiento, añaden nuevas opciones y aumentan la seguridad del dispositivo. Sin embargo, estas no son eternas: llega un punto en el que, sin ningún tipo de aviso, no vuelve a recibir más actualizaciones, y muchos no saben el por qué.
Existen varias razones por las que un móvil deja de recibir actualizaciones del sistema. Hay más motivos más allá de la antigüedad del smartphone, desde decisiones internas de los propios fabricantes hasta limitaciones por culpa del hardware, que impide una compatibilidad con la versión correspondiente. Por ello, te explicamos todas las posibles razones por las que tu teléfono ya no se actualiza, ya sea un Android o un iPhone.
Fin del soporte oficial del fabricante
Es la razón más común por la que un teléfono no recibe más actualizaciones. Los móviles Android o los iPhone de Apple tienen un número de actualizaciones específico. En Android, la duración del soporte depende tanto de la gama a la que pertenece el dispositivo como de la marca, mientras que, en el caso de iOS, todos los iPhone cuentan con la misma cantidad de actualizaciones. Esta es la duración del soporte que ofrece cada marca:
- Google y Samsung ofrecen hasta 7 años de actualizaciones en sus móviles de gama alta, y 6 años de actualizaciones en el caso del resto de los móviles de Samsung.
- Marcas como Xiaomi, Motorola, OPPO o realme suelen dar entre 2, 3, 4 o 5 años de soporte en la mayoría de sus móviles, dependiendo de la gama.
- Apple garantiza actualizaciones durante 6 años para todos los modelos de iPhone.
Cuando se cumple el soporte establecido, la marca deja de enviar actualizaciones del sistema al móvil en cuestión. Sin embargo, es posible seguir recibiendo parches de seguridad durante un año más.
Decisión del fabricante
El ecosistema Android es muy complejo. A veces, un móvil con buenas especificaciones y compatibles con las versiones más recientes, no se actualiza más. Esto se debe a que no es una prioridad para el fabricante por diferentes motivos, como pueden ser los siguientes:
- Poca popularidad del dispositivo, así que no merece la pena.
- Estrategia comercial pensada para que compres la nueva versión del móvil.
- Problemas relacionados con la capa de personalización y no con la versión de Android.
El hardware ya no es compatible
Si tu móvil tiene varios años, es probable que los componentes internos no sean compatibles con las últimas actualizaciones: procesador, RAM… A medida que aparecen nuevas versiones del sistema, se necesita una mayor potencia y recursos, una serie de requisitos mínimos para ejecutar el sistema.
Este problema no tiene por qué afectar únicamente a móviles antiguos, sino también a móviles baratos que, pese a ser relativamente nuevos, presentan unas especificaciones limitadas que no le permiten actualizarse más.
El móvil está rooteado o tiene una ROM personalizada
Rootear un móvil Android o hacer jailbreak a un iPhone, provocará que no recibas más actualizaciones oficiales por parte del fabricante. Esta clase de modificaciones del dispositivo bloquean el sistema de actualizaciones convencionales por cuestiones de seguridad e incluso invalida la garantía del teléfono. Esto también es aplicable al instalar una ROM personalizada en Android, así que tendrás que restaurar el dispositivo por completo para actualizarlo de nuevo, aunque hay ocasiones en las que sigue sin ser posible.
