¿Quién dijo que el iPhone era más seguro? Esa idea, muy extendida durante años entre los usuarios de Apple, vuelve a ponerse en entredicho tras el lanzamiento de iOS 26.2, iPadOS 26.2 y macOS 26.2. Aunque también puede verse como que la marca siempre está atenta a sus brechas de seguridad y las soluciona lo antes posible.
Lo que pasa es que esta vez no hablamos de un fallo puntual o una corrección menor, sino porque esta actualización llega para tapar hasta 24 vulnerabilidades de seguridad, dos de ellas detectadas en ataques reales y extremadamente sofisticados. Desde luego, se trata de una cifra que, por sí sola, ya debería hacer reflexionar a más de uno sobre la supuesta inmunidad del ecosistema de la manzana.
Todo lo que arregla iOS 26.2
En el habitual comunicado de la compañía, Apple reconoce que se han solucionado más de 20 fallos, algunos muy serios, que afectaban tanto al sistema como a aplicaciones clave y, especialmente, al motor WebKit, la base sobre la que funcionan Safari y muchos navegadores de terceros en iOS.
Precisamente WebKit vuelve a ser el protagonista negativo. Varias de las vulnerabilidades corregidas permitían la ejecución de código arbitrario o la corrupción de memoria simplemente procesando contenido web malicioso.
Lo peor es que Apple ha confirmado que al menos dos de estos fallos podrían haber sido utilizados en ataques dirigidos contra usuarios concretos en versiones anteriores a iOS 26.
Disponible para: iPhone 11 y posteriores, iPad Pro de 12,9 pulgadas de 3.ª generación y posteriores, iPad Pro de 11 pulgadas de 1.ª generación y posteriores, iPad Air de 3.ª generación y posteriores, iPad de 8.ª generación y posteriores, y iPad mini de 5.ª generación y posteriores.
No hablamos de un fallo menor sin importancia, sino de exploits reales, diseñados para objetivos muy específicos que pueden apuntar a grandes campañas de espionaje o vigilancia gubernamental. Incluso, en uno de los casos, el simple procesamiento de una página web manipulada podía permitir que un atacante ejecutase código en el dispositivo.
Más allá de WebKit, también se han corregido fallos en la App Store que podían permitir el acceso a tokens de pago sensibles y errores relacionados con el procesamiento de imágenes maliciosas, capaces de provocar corrupción de memoria.
Además, iOS 26.2 corrige un fallo que permitía ver fotos del Álbum Oculto sin autenticación, algo que choca frontalmente con la filosofía de protección de datos personales de la que Apple tanto presume.
Tampoco faltan los clásicos problemas a nivel de sistema. El kernel de iOS presentaba un fallo que podía permitir a una app maliciosa obtener privilegios de root, uno de los escenarios más graves en cualquier sistema operativo.
Por eso Apple ha sido clara en su recomendación: actualizar cuanto antes. iOS 26.2, iPadOS 26.2 y macOS 26.2 Al contrario de otras versiones de software que apenas hacen nada en nuestros equipos, la verdad es que estas no son versiones opcionales ni prescindibles. Retrasar su instalación, sobre todo en dispositivos compatibles a partir del iPhone 11, implica exponerse a riesgos que pueden evitarse fácilmente simplemente descargando la última versión del software.
