Batería del Samsung Galaxy A21s, ¿mejor o peor de lo esperado?

Samsung

Generalmente los teléfonos de gama de entrada ofrecen dos posibles comportamientos en lo que tiene que ver con la autonomía: o es de lo mejor que te puedes encontrar o, en su defecto, se queda muy lejos de ser cuando menos satisfactoria. Hemos probado el Samsung Galaxy A21s para descubrir en cuál de los dos grupos en el que se coloca este smartphone con sistema operativo Android.

Lo cierto es que nada más conocer cuál es el hardware que hay en el interior del Samsung Galaxy A21s del que habanos, tanto en los componentes responsables de su funcionamiento como en lo que tiene que ver con el amperaje de la batería, se comienzan a tener las cosas claras. Por un lado, no hay en el interior un SoC que sea especialmente exigente en el consumo energético, ya que hablamos de un Exynos 850 con tecnología de fabricación de ocho nanómetros. En lo que tiene que ver con la carga concreta que hay en el terminal esta es de 5.000 mAh de polímero de litio.

Uso de la pantalla del Samsung Galaxy A21s

El caso, es que todo apunta a que el comportamiento de este dispositivo en lo que tiene que ver con el tiempo de uso sin recargar apunta muy buenas maneras, ya que incluso el panel integrado (tipo PLS TFT) no es de lo más exigentes energéticamente hablando, por lo que también esto favorece a conseguir una buena autonomía.

Los resultados al examinar el Samsung Galaxy A21s

Al dar uso al smartphone como teléfono principal, por lo que hablamos de recibir correos de forma habitual y tener la pantalla en uso de forma bastante habitual, hemos conseguido casi dos días de uso sin el más mínimo problema. Y esta es una buena noticia, ya que no son muchos los terminales que consigue una marca como la que iniciamos con un uso que se puede considerar como medio/alto. Por lo tanto, los resultados son convincentes.

Además, cuando se tiene el panel siempre en uso, los tiempos que obtuvimos son siempre muy buenos, con marcas que superan las diez horas perfectamente e, incluso, superiores si no se ejecutan tareas muy exigentes como por ejemplo los juegos. Y, aquí, hay que indicar que la GPU integrada (una Mali-G52) sí que drena más de lo esperado la batería, por lo que al jugar los tiempos bajan algo y se quedan en sólo nueve horas… algo que seguro que es convincente para muchos pero que es importante tener en cuenta.

Una carga rápida que cumple… lo que es bueno

El ofrece compatibilidad con procesos que llegan a una potencia de 15 W, por lo que no desentona en lo que tiene que ver con el rellenado de la batería… pero hay que tener en cuenta que hablamos de un amperaje de 5.000 mAh, por lo que no se llega al 50% en media hora como suele ser lo habitual en estos casos. Así, que hay que conformarse con un 30% de media, lo que supone un buen tiempo de uso habitual… y esto hay que tenerlo claro Importante, para llegar al 100% hay que estar casi dos horas. Por cierto, el cargador USB tipo C compatible se incluye con el propio smartphone.

Es importante indicar que el sistema operativo incluido tiene algunas opciones que son interesantes para el usuario, como por ejemplo el poder desconectar la carga rápida para, de esta forma, no degradar absolutamente nada la batería. Este es un buen detalle que deberían ofrecer otros fabricantes todo hay que decirlo. Aparte, se dispone de diferentes Modos de uso para ahorrar carga, destacando el denominado Energía adaptable, que permite ajustar el consumo mediante el uso de patrones de uso, lo que también es positivo.

Escrito por Iván Martín