El Moto Z se enfrenta a un duro test de resistencia

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El Moto Z de Lenovo llegó al mercado el pasado mes de junio para dotar de un nuevo tope de gama a la marca y para ofrecer una alternativa aún más potente y delgada a los Motorola Moto X. Uno de los aspectos por los que destaca el nuevo Moto Z es por su extrema delgadez, sólo empañada por la protuberancia que marca la forma de la cámara de fotos, pero que no desmerece en absoluto es espectacular aspecto de este nuevo terminal. Ahora veremos cómo un cuerpo tan delgado es capaz de enfrentarse a pruebas de resistencia tan duras.

Ya se ha convertido casi en un ritual de iniciación para cualquier teléfono de alta gama que llega al mercado, una prueba de este tipo que pone de relieve la resistencia de un teléfono a agresiones de todo tipo, y que nos muestran hasta qué punto el teléfono puede resistir a ellas.

moto Z rayado de lector de huellas

El Moto Z se enfrenta a arañazos, fuego y a doblarse

Como ya hemos visto en otros modelos, la prueba comienza con distintos arañazos sobre la pantalla del Moto Z, que nos demuestran que este resiste bastante bien a los arañazos, y que sólo en las profundidades más altas se pueden apreciar estos en la pantalla del terminal. La cuchilla también hace de las suyas, acabando rápidamente con el altavoz frontal superior del teléfono y degradando el lector de huellas hasta que este deja de funcionar correctamente con cierta facilidad.

En general la superficie de la carcasa no resiste bien los arañazos y estos son bien visibles. En cambio el cristal de sus cámaras de fotos se muestra muy resistente y apenas se altera por el paso por su superficie de la cuchilla.

Pasando a palabras mayores, la llama de un mechero se posa sobre la pantalla del Moto Z para demostrar una vez más que esta se comporta de forma excelente y muy resistente. De hecho como veis después de bastante tiempo en contacto con ella no consigue que esta se deforme o se oscurezca, lo que es un gran resultado.

moto z bend test

Aunque en la hora de la verdad ocurre lo que podíamos esperar de un terminal tan delgado como el Moto Z. En la prueba de resistencia a doblarse el Moto Z no puede soportar la presión, y aunque consigue resistir y no partirse, sí se deforma con cierta facilidad y queda curvado.

En estos vídeos siempre nos queda la duda de si se hace toda la fuerza posible, pero desde luego en este caso se demuestra que la extrema delgadez del Moto Z juega en su propia contra.

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Escrito por Jorge Sanz

Fuente > JerryRig Everything