Cómo ahorrar batería en tu Samsung Galaxy S2 (II)

Cómo ahorrar batería en tu Samsung Galaxy S2 (II)

Víctor Rodríguez

Los smarpthones como el Samsung Galaxy S2 se caracterizan, entre otras cosas, por la completa conectividad que atesoran en sus entrañas. Nos mantiene conectados con el mundo exterior llamado Internet y nos ofrece un amplio abanico de funciones, pero a un precio. Y es que las conexiones inalámbricas son una de las prestaciones que más batería sacrifica. A continuación os ofrecemos consejos y aplicaciones sumamente útiles para alargar la carga de la batería.

Ya os hablamos de lo importante que es la configuración de los diferentes parámetros  que regulan el funcionamiento de la pantalla, el modo de Ahorro de energía y la vibración. Sin embargo, existen otros factores que influyen en el ahorro energético de nuestro Samsung Galaxy S2 que pasamos a analizar a continuación.

Conexiones inalámbricas

Otro foco muy importante por donde se nos escapa una preciada cantidad de energía. El uso ininterrumpido de las redes 3G agota la batería rápidamente. Así pues, si nos acostumbramos a configurar la parte inalámbrica del terminal acorde al uso que requerimos y la situación en la que nos encontramos nos servirá para alargar la vida de la batería. Por ejemplo, podemos desactivar el 3G y permanecer en GPRS siempre y cuando no necesitemos navegar. La velocidad de acceso a la red en el modo 2G es suficiente para sincronizar el correo y todas nuestras aplicaciones con acceso a Internet. Podemos aplicar la misma configuración en espacios cerrados donde el teléfono oscila continuamente entre redes 2G y 3G, si es que tenemos activado el modo de red automático. La pérdida de cobertura parcial implica que la radio del smartphone utilice más energía para mantener la cobertura bajo HSDPA. Si no requerimos de los servicios de la tarifa de datos, es preferible desactivar “Usar paquete de datos”. Asimismo, se puede dar la situación de permanecer a diario en lugares de escasa cobertura GSM, por lo que activar el modo avión evita la situación anteriormente comentada.

       

Ni qué decir tiene que si no usamos las conexiones WiFi y Bluetooth es preferible desactivarlas. Si no queremos renunciar a mantener activada la primera, podemos variar la directiva de inactividad de la misma. Entre las opciones existe la posibilidad de elegir que se desactive cuando se apague la pantalla.

En cuanto al GPS, si no nos supone un inconveniente para el uso de aplicaciones que requieren continuamente la geolocalización es preferible anular el posicionamiento por triangulación de la señal de antenas de telefonía. Esta función es adicional a la del propio chip GPS y consiste en informar al GPS de una primera localización aproximada mediante el cálculo de la distancia de las torretas de telefonía y la  intensidad de éstas.

       

Por último, es interesante mencionar la sincronización automática de las cuentas asociadas al sistema operativo. Nos referimos a los servicios push de aplicaciones como las del correo, las de las redes sociales y aplicaciones informativas. Todas proporcionan al usuario información en tiempo real en forma de notificaciones, pero para garantizar el servicio se requiere una constante comprobación mediante conexiones. Si no supone un inconveniente para ti, es preferible configurar la frecuencia de actualización de estas aplicaciones a manual, de forma que cada vez que ejecutes la aplicación ésta se actualizará. Así evitamos continuas conexiones de datos que consumen importantes cantidades de energía.

       

Aplicaciones y widgets

El número y el tipo de aplicaciones instaladas en el Samsung Galaxy S2 también condicionan la autonomía del terminal. Debemos hacer especial hincapié en todas esas aplicaciones que permiten colocar en la pantalla principal los llamados widgets. Estos paneles informativos en la mayoría de las ocasiones basan su funcionamiento en la información recopilada de Internet, por lo que nos remitiríamos de nuevo al punto de la sincronización automática y configuración de la frecuencia de actualización. En cuanto a las aplicaciones, dependiendo de su finalidad éstas pueden quedar “amarradas” al inicio del sistema, en segundo plano, por lo que a veces es poco favorable. Podemos elegir entre seleccionar las aplicaciones estrictamente necesarias en nuestro día a día para evitar este efecto. Si sois de los que os gusta acumular cientos de aplicaciones en el teléfono, a pesar de que tal vez no las vayáis a utilizar casi nunca, podéis recurrir a aplicaciones que controlar y elimina del arranque del sistema la carga de procesos innecesarios.

   

Nos pueden ayudar herramientas como Start Up Manager o Startup Cleaner Pro, entre otras tantas disponibles en Android Market. Del mismo modo, aunque no tiene la misma función, merece la pena nombrar software como Juice Defender, una aplicación que configurada correctamente puede personalizar a la perfección las prestaciones del teléfono acorde a nuestros hábitos. De forma más genérica, Elixir 2, mediante su interfaz, nos pone al alcance todas las configuraciones del sistema ya mencionadas que podremos modificar fácilmente, sin tener que navegar por el menú de ajustes así como información técnica adicional muy interesante.